SUPREME: EL RETORNO

EP325650Este es el segundo tomo del Supreme de Alan Moore, donde concluye con maestría su homenaje a los cómics de superhéroes de la Edad de Oro.

En el siguiente enlace, podéis leer las tiras de prensa de Supreme.

http://www.zonanegativa.com/?p=24476

 

Autores: Alan Moore y varios

Traductor: Raúl Sastre

Editorial: Debolsillo

ISBN: 978-84-9908-759-7

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SUPREME: LA HISTORIA DEL AÑO

EP325643Este mismo mes, Debolsillo ha lanzado un estuche que contiene los dos tomos de Supreme que se publicaron el año pasado. El primero se titulaba “La historia del año” y era un sentido homenaje a los superhéroes de antaño. El propio Alan Moore definía así su obra:

“En cierto sentido, con Supreme he intentado crear el arquetípico superhéroe grandullón con capa, que tanto puede ser Supermán, el Capitán Marvel o cualquier otro. Es lo que pretendo hacer con todos los personajes: que sean arquetipos y que, por tanto, tengan esos poderes arquetípicos que tiene los mejores superhéroes. Quiero intentar llenar este nuevo superhéroe de los 90 con la fuerza imaginativa que tienen los superhéroes de los cincuenta años anteriores. Proporcionarle ese mismo tipo de humor y elegancia, y ver si así podemos conseguir algo que pueda ser viable para el siglo que viene. Es aspirar a mucho, lo sé, pero vale la pena intentarlo.”

Autores: Alan Moore y varios

Traductor: Raúl Sastre

Editorial: Debolsillo

ISBN: 978-84-9908-758-0

WORLD OF WARCRAFT: MAREAS TENEBROSAS

WarcraftMareasTenebrosasEn febrero de este año, se publicó una nueva entrega de esta serie de novelas ambientadas en el mundo de World of Warcraft. En esta ocasión, el Campeón de Ventormenta, Anduin Lothar, ha abandonado su patria para conducir a su pueblo hasta el otro lado del Gran Mar, en las costas de Lordaeron. Allí, con la ayuda del noble rey Terenas, sella una gran alianza con otras naciones humanas. Pero este pacto podría no ser suficiente para impedir el salvaje asalto de la feroz Horda.

Autor: Aaron Rosenberg

Traductor: Raúl Sastre

Editorial: Panini Books

ISBN: 978-84-9024-283-4

 

 

 

PRIMERA TEMPORADA: EL HOMBRE HORMIGA

image_galleryEste enero, Panini publicó este cómic enmarcado en su línea “Primera Temporada”, donde asistimos al origen del Hombre Hormiga, al descubrimiento de de las Partículas Pym y al desarrollo de una oscura trama empresarial.

Autores: Tom Defalco y Horacio Domingues

Traductor: Raúl Sastre

Editorial: Panini Comics

ISBN: 978-84-9024-263-6

¡FELIZ DÍA DEL LIBRO!

hombre libroUn año más, ha llegado la fecha dedicada a fomentar la lectura, la industria editorial y los derechos de autor.

Tristemente, me da que en los tres ámbitos vamos cuesta abajo y sin frenos.

Pero disfrutémoslo mientras aún podamos.

RÉQUIEM POR MARTE

requiem por marteEn enero, Panini publicó una de las primeras obras del popular guionista Jonathan Hickman. Narra la historia de un ser súperpoderoso que llega a la tierra en la edad media y  que pretenderá, por diversos medios, transformar nuestra sociedad en una verdadera utopía.

Autores: Jonathan Hickman y Ryan Bodenheim

Traductor: Raúl Sastre

Editorial: Panini Comics

ISBN: 978-84-9024-240-7

STAR TREK: LA NUEVA GENERACIÓN, A BORDO DEL U.S.S. ENTERPRISE

244_GR49775.jpgEste mismo mes, Grijalbo ha publicado esta guía visual donde recorremos todos los rincones de la famosa nave estelar Enterprise. Además, incluye un CD interactivo con el que poder recorrer la nave a través de unos gráficos en tres dimensiones.

Autores: Denise y Michael Okuda

Traductor: Raúl Sastre

Editorial: Grijalbo

ISBN: 978-84-2534-977-5

Reseña en:

http://www.clubstartrek.es/productos-star-trek/analisis-del-libro-star-trek-la-nueva-generacion-a-bordo-del-uss-enterprise/

ASTONISHING X-MEN: EL DON

AstonishingXMenDonEl mes pasado, Panini publicó esta novela de Peter David basada en la saga “El Don” que  Joss Whedon guionizó en su día para la exitosa serie Astonishing X-Men, donde  una doctora descubre cómo eliminar el gen mutante y convertir en humano a todo mutante que así lo quiera. Esta nueva cura desatará nuevos conflictos entre mutantes y humanos, así como entre los propios mutantes.

Autor: Peter David

Traductor: Raúl Sastre

Editorial: Panini Books

ISBN: 978-84-9024-333-6

Entrevista a Alan Moore: La voz del fuego

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Esta entrevista la realicé por teléfono el 26 de septiembre de 2005 y está centrada en “La voz del fuego”, la primera novela de Alan Moore.

Para empezar la entrevista, hablemos del título de tu novela que es bastante sugerente: “La Voz del Fuego”. ¿Cuál es el significado del mismo?

Es una muy buena pregunta… Buceando entre la historia de Northampton me di cuenta de que había habido una gran número de fuegos en esta ciudad: tuvimos un gran incendio poco después del incendio de Londres en el siglo XVII; los conspiradores de la “complot de la pólvora” eran de esta ciudad, intentaron volar el parlamento y los castigaron a la hoguera; creo que las últimas brujas que acabaron la hoguera en Inglaterra, alrededor de 1705, fueron quemadas en esta ciudad; Alfie Rose quemó a una persona en los años 30 del siglo pasado cuando intentaba salir de una situación comprometida que incluía varios matrimonios paralelos y diversas deudas; básicamente, todo se reduce a que ha habido una serie de fuegos en la historia de la ciudad de cierta importancia.

Pensé que estos hechos, que estos fuegos, eran una especie de lenguaje, una historia que contar. Una historia sobre los fuegos que de verdad se habían dado en la ciudad, y una historia sobre los fuegos metafóricos, los fuegos espirituales, los fuegos de las emociones. Supongo que eso es lo que quería decir con el título, aunque estas cosas nunca son algo cerrado, si me vuelves a hacer esa pregunta dentro de cinco años tendrás una respuesta completamente distinta.

Tu novela transcurre por entero en Northampton, tu ciudad natal, ¿podrías describirla un poco para los lectores españoles?

En primer lugar, no es una city[1] porque Northampton eligió el bando equivocado en las luchas por el poder que aquí ocurrieron hace cientos de años. Northampton siempre ha estado un poco marginada, a pesar de que es la ciudad más extensa de Europa, creo. Hay pruebas de que había asentamientos por aquí en el Neolítico. Esta misma ciudad ha sido un lugar donde se han producido sucesos históricos importantes desde la Edad Media. Nadie sabe cómo cobró importancia pero durante el periodo sajón se convirtió en un centro social y político importante.

La ciudad es un caso raro en el sentido de que la historia parece habernos olvidado, ya que nadie parece haber oído hablar de ella. Como te decía antes, nos marginaron, no pudimos tener una universidad porque hubo varias revueltas en la ciudad, tampoco tenemos una catedral que es uno de los requisitos fundamentales para ser una city. Aun así durante un tiempo, al ser Nothampton el lugar más alejado del mar tierra adentro en este país, fue la capital de facto de Inglaterra, era la capital en todo menos el nombre. La mayoría de la gente de la corte del rey vivía aquí. Teníamos un castillo; de hecho, la obra de Shakespeare “El Rey Juan” comienza  en el castillo de Northampton, que es donde el rey Juan tenía realmente su castillo, estaba al final de la calle donde yo nací aunque hace tiempo que ya desapareció, y fue sustituido por la estación de tren. En ese mismo castillo Samuel Thomas Beckett fue condenado, se fundó el primer parlamento del mundo, el poll tax[2] se instituyó aquí (este impuesto fue lo que causó la peasant´s revolt[3] en 1381), se iniciaron dos o tres de las cruzadas contra los sarracenos… Éste es un lugar peculiar debido a toda esta historia que lleva a cuestas, resulta un poco extraño que todo esto pasara en una ciudad tan anónima.

Desde tiempo inmemorial, la ciudad ha sido conocida normalmente por su industria del zapato y por el ganado, el bovino fundamentalmente. En casi todas las grandes guerras le fue bien a Northampton porque aquí se hacían las botas para los soldados. En la guerra civil americana manufacturamos las botas para el bando equivocado, los confederados.

En los últimos años con Margaret Thatcher… Bueno, en realidad, en los últimos cincuenta años Northampton se ha transformado en una ciudad sin ninguna industria de verdad, en una ciudad de servicios como cualquier otra ciudad de Inglaterra, pero lo que la diferencia es que tiene esta historia oscura justo debajo de su superficie y no creo que jamás desaparezca este pasado que tiene detrás, es como si estuviera incrustada en los cimientos del presente. Ese pasado afecta nuestro presente. Y todo esto es Northampton. Está a 60 millas de Londres, en el centro de Inglaterra.

En el libro describes Northampton de una manera un tanto negativa, un amigo tuyo la describe como la meca del crimen.

Sí, David J. del grupo Balhaus.

¿Tan mala es esa ciudad?

No, no es tan mala. Yo no diría que la veo de una manera negativa. Miro la ciudad, y… está claro que sin ella no habría escrito “La Voz del Fuego”; mira, el libro que estoy escribiendo ahora está inspirado también por Northampton, por un área más pequeña de la ciudad. Aquí hay mucha violencia, creo que es una de las ciudades con más tasa de criminalidad por habitante; además. los crímenes violentos en Northampton, en general, no tienen motivación alguna, son normalmente de naturaleza psicótica. Hay algo extraño en ella, al menos tal y como yo lo veo. Hay unos cimientos emocionales [¡rinng!] Es la puerta, espera un momento…

Lo siento, era la hija pequeña de los vecinos que está celebrando una fiesta hoy y me ha traído un trozo de tarta.

¿En serio? 

Lo que te decía, Northampton es una ciudad oscura pero también tiene cosas como ésta, puede venir una niña encantadora a tu casa a regalarte un trozo de tarta [risas]. Hay una honestidad en el plano emocional en Northampton, ésa es la mejor forma en la que puedo describirlo.

No es la ciudad más bonita del mundo, la gente no es la más amable del mundo, pero hay una cierta seriedad flotando en el ambiente, por decirlo de algún modo, tengo la impresión de que esta ciudad se toma muy en serio la vida y la muerte. Se toma las cosas verdaderamente en serio. Y la gente aquí unas veces puede ser maravillosa, y otras veces… aterradora.

Me interesa tu concepto de la historia, en la novela en el último capítulo das una peculiar definición de qué es para ti la historia: “La historia como calor, como un fuego lento ante el cual el planeta llega ahora al punto de ebullición, nuestra cultura pasa del estado líquido al gaseoso entre la agitación caótica y violenta de la fase de transición.” Una visión de la historia de la humanidad como una progresión geométrica en la que la información se va acumulando y que se está acercando a su punto álgido. 

Sí, hum, la historia como un fuego… Aunque creo que debería haberlo formulado con más exactitud diciendo que la información es una especie de fuego. Es algo que creo que deberíamos empezar a tratar como si fuera una sustancia, una sustancia volátil y muy importante. Nosotros no podemos ver la información, sólo podemos ver los efectos de la misma. Podemos ver los edificios, la ropa que llevamos, la tecnología que utilizamos… pero todo eso tuvo su origen en la mente de alguien, y la mente no es sino un lugar donde se acumula información.

A medida que acumulamos años como cultura, vamos acumulando más y más información. Creo que esa información se duplica de manera exponencial, que se está acelerando la velocidad a la que la acumulamos. Es como cuando sube el nivel del agua, simplemente sustituye el agua por una sustancia que no podemos ver. Es una sustancia de gran importancia, ya que nuestras vidas consisten, en cierto modo u otro, en información. Los gobiernos manejan información, la tecnología progresa por la información… En cierta manera, la tecnología afecta la manera en la que vivimos, el porqué luchamos nuestras guerras depende de esa información…

Todas estas cosas son resultado de esta sustancia invisible: la información. La consecuencia inmediata de toda esta información que se va incrementando, es que la complejidad aumenta. A medida que el nivel de información sube, nuestras vidas se inundan cada vez más con información, por lo tanto, se hacen más complejas. Hay umbrales de complejidad donde las cosas se vuelven tan complejas que se convierten en lo que los matemáticos llaman fractales, o caos. Un estado en que las cosas se han convertido en algo tan complicado que es casi imposible distinguir eso del caos. Creo que ése puede ser un punto al que psicológicamente, sociológicamente estamos llegando en Occidente. Hemos llegado a este punto de ebullición, en el que el calor de la información, de la historia está transformando nuestra cultura. Creo que eso es algo evidente. Está transformando nuestra cultura en algo que es más gaseoso, quizás ésa sea la mejor analogía que se me ocurre, puede que  estemos llegando a… lo que llaman una fase de transición, en física creo que lo llaman así. Tal y como yo lo entiendo, estas fases ocurren cuando una cosa cambia de un estado a otro; por ejemplo: el momento en el que el hielo se convierte en agua es una fase de transición, el punto en el que el agua se convierte en vapor, el punto de ebullición, eso es una fase de transición. Es algo muy caótico, algo muy complejo, lo que sale al final de ese proceso no es lo mismo que había al principio. Si pertenecieras a una raza alienígena, te darías cuenta que con la mera observación del agua no podrías predecir que el vapor surge de ese líquido. Ya que son dos sustancias completamente distintas. Sospecho que a ese estado es al que nos aproximamos culturalmente hablando, algo que sucederá en un futuro no muy lejano. La sociedad y la gente que surja de ahí serán irreconocibles para nosotros a nivel social y cultural.

Todo esto de lo que hablas me recuerda a eso que algunos afirman de que, según el calendario Maya, en 2012 el mundo se acaba. Creo que en Promethea planteas el fin del mundo en una fecha similar.

No estoy muy puesto en el tema… Aunque creo que sí, que el calendario Maya se acaba en el 2012, pero… No sé qué información manejaban los Mayas para saber qué ocurre hoy en día mejor que nosotros o si simplemente decidieron dejar seguir haciendo más calendarios a partir de esa fecha.. Aunque supongo que hay muchas razones místicas para creer que el mundo está llegando a un cierto estado de revelación. De lo que estoy bastante seguro es de que el desarrollo tecnológico, la acumulación de información, traerá cambios.

Ahora que hablas de esto… Hay una especie de constante, de esquema que se repite en algunas de tus obras: estableces un mundo y sus habitantes; la historia avanza hasta alcanzar un clímax, una crisis; y después de eso, tenemos un mundo diferente al anterior, un mundo que no es mejor ni peor, sino distinto. Eso pasaba en Watchmen, Miracleman, Promethea,…

Es cierto. Creo que ésa es la naturaleza de la historia humana, o quizás debería decir del progreso humano. Hay una especie de naturaleza cíclica en la manera en que los Imperios, las civilizaciones se alzan y caen, ese mismo ciclo parece que se está acelerando ahora. Yo estoy interesado en esos momentos, en esos puntos de transición. Con Watchmen tienes un mundo que llega a un momento de transición, lo mismo pasa en Miracleman… ¡Y en From Hell! Ahí tienes el final de la época victoriana y el doloroso nacimiento del siglo XX. Creo que en esos tiempos de transición podemos conocernos mejor. Cuando estamos metidos en nuestra rutina no creo que actuemos como somos. Creo que cuando estamos en crisis, (no quiero referirme a algo negativo, hasta donde sé el origen de la palabra no tenía connotaciones negativas ni positivas, sino que hacía referencia a que las cosas llegaban a una fase de cambio) probablemente en esos tiempos en los que las cosas llegan a un punto de inflexión nos encontramos con los momentos más reveladores, aquéllos en los que podemos conocer mejor en qué consiste la condición humana. Creo que eso se puede aplicar a los tiempos en los que vivimos en la actualidad.

Volvamos a hablar de tu concepto de la historia de la realidad dentro del mismo capítulo, unas páginas más adelante escribes: “La historia, revisada y reinterpretada una y otra vez, si se examina se observa que se trata simplemente de otro tipo distinto de ficción; que se convierte en peligrosa si se toma como poseedora de una verdad innata más allá de su naturaleza. Al carecer de un territorio que no tenga un carácter subjetivo, sólo podemos vivir en el mapa. Todo lo que queda entonces se resume en saber en qué mapa elegimos vivir, si vivir dentro de los textos monótonos del mundo o si bien los reemplazamos con un lenguaje más poderoso de nuestra propia invención.” Hablas de la realidad como un mapa en el que nosotros elegimos vivir, creo que esta idea tiene una fuerte relación con tu concepto de qué es la magia.

Creo que sí. La magia es una manera de ver la realidad desde fuera. Una manera de criticar la realidad. Una de las ideas que he extraído de la práctica de la magia es la de que realmente no vivimos en un territorio sino en un mapa. Todos nosotros nos relacionamos con el mundo de la misma manera, no lo hacemos de una manera directa sino a través de nuestros sentidos, segundo a segundo creamos el mundo en el lienzo de nuestra conciencia. Captamos fotones a través nuestras retinas, ondas sonoras a través nuestros oídos, impulsos nerviosos a través las yemas de los dedos, y, segundo a segundo, ordenamos esta información, construimos la realidad. Por lo tanto, nuestra conciencia no experimenta esta realidad directamente y, en consecuencia, todo lo que creamos tiene que ser un mapa, no una realidad. Ésa es nuestra percepción de la realidad, ése es nuestro mapa. Este esquema sirve también para las ideas en las que vivimos, para nuestras filosofías, para nuestros sistemas políticos y económicos. Esto no es la realidad, es un mapa que hemos dibujado nosotros mismos y en el que hemos elegido vivir.

En “La Voz del Fuego” una de las cosas que digo es que no podemos elegir entre vivir en el mapa o en la realidad, ya que no hay realidad sólo existe el mapa. La única posibilidad de elección que tenemos es la de escoger en qué mapa queremos vivir. La cuestión a plantear es si queremos vivir en el mapa que nos han dado de manera rutinaria nuestros líderes, nuestros gobiernos, o si queremos intentar una empresa más difícil: trazar un mapa de la realidad que sea exclusivamente nuestro, que sea tal y como vemos nosotros el mundo. Mi amigo el escritor Ian Sinclair tiene un nuevo libro que va a salir en poco tiempo titulado “The Edge of the Horizon” que gira en gran medida en torno a la figura del poeta John Clare, esta obra le ha llevado a dar muchas vueltas por el territorio de Northamponshire y, en cierto momento, concluyó que el territorio imaginario que yo había creado en Voice of the Fire junto a Paul Bunyan en “Pilgrim´s Progress” (que transcurre prácticamente en la misma zona geográfica que mi novela)  era más importante que el territorio real. Eso es algo con lo que estoy de acuerdo, pienso que estas visiones o fábulas, estas historias que creamos son una realidad mucho más verdadera y eterna que la realidad mundana y brutal en la que sobrevivimos: esa visión como de cámara de seguridad de la realidad de que esto es lo que hay, de que esto es todo lo que sucede, esto de considerar la realidad como una especie de película en blanco y negro… No, ésa es una visión deprimente y vacía de la realidad. La realidad es mucho más compleja y rica, o al menos la mía lo es. Creo que todos deberíamos tener el derecho a insistir en intentar crear nuestro propio mapa de la realidad.

Sería la libertad definitiva y total, poder elegir la realidad en la que vives… Hasta cierto punto, claro.

Eso es, hasta cierto punto. Hay realidades que no son viables, no puedes decidir si vas a vivir en Narnia, o en la Tierra Media… Vas a tener que aceptar la realidad física en la que todo el mundo está atrapado, pero depende de ti cómo la interpretas, depende de  ti qué significado das a las cosas. Por ejemplo, puedes vivir en una zona normal y pasarte toda la vida recorriendo las mismas calles con la mirada clavada en el suelo, pensando en el seguro del coche, en el trabajo, en problemas amorosos,… Y esa calle será un sitio sin significado para ti, será sólo cemento y hormigón. Creo que si vivimos en lugares sin ningún significado, empezamos a pensar en nosotros como seres sin ningún sentido. Si vivimos en sitios fabulosos llenos de significado, si vivimos en lugares llenos de información, entonces nosotros nos sentiremos fabulosos y llenos de significado. Una de las cosas que hacía en From Hell y que he hecho en gran parte de mi obra, era coger un cierto lugar físico e intentar desentrañar que hay de importante allí, que es lo que le da sentido… Una vez que investigas en serio descubres, a menudo, algo sobre el lugar en el que vives, algo maravilloso, algo mítico y te das cuenta de que caminas a través de un paisaje legendario, en vez de estar caminando por otro sitio deprimente del mundo moderno. Creo que si damos significado al mundo que nos rodea, y ésta es una tarea que sólo nosotros podemos hacer, el mundo tendrá más sentido y nosotros tendremos más sentido.

Cambiando un poco de tercio, háblanos de cómo utilizas el lenguaje a lo largo de toda la novela. Hay mucha experimentación. En el capítulo primero rompes todas las normas básicas del lenguaje e introduces al lector en la mente de un ser humano primitivo. Algo un poco arriesgado para ser el primer capítulo de tu primera novela…

A día de hoy aún no estoy muy seguro de por qué hice eso. O sea, hace poco alguien me preguntó que por qué había hecho el primer capítulo de primera novela prácticamente ilegible [risas]. La única respuesta que se me ocurrió en ese momento fue “para mantener a la escoria alejada” [risas]. Creo que lo quería hacer era dejar claro desde el principio cuáles eran mis intenciones. No tenía intención de escribir una novela de fantasía, o una novela de género, ni limitarme a un estilo en particular. Quería hacer algo provocador.

Creo que, probablemente, hice muchas cosas que sentía que tenía que hacer en mi primera novela. Además, pienso que después de hacer ese capítulo, del que estoy muy orgulloso, ya no tengo necesidad de ser tan rompedor, simplemente señalé en ese momento que ése era el territorio de la lengua y de la escritura que quería explorar. Creo que en mi segundo libro estoy más relajado, lo estoy escribiendo en inglés de verdad [risas].

¿Crees que la forma de escribir o hablar afecta a la forma de pensar del lector, que el lenguaje es una especie de software del cerebro?

Bueno, creo que si te paras a pensarlo toda nuestra conciencia depende del lenguaje. Creo que tal y como se señala en los estudios sobre la materia en estos momentos, el lenguaje precede a la conciencia, tenemos que tener la palabra para una cosa para poder tener el concepto de la misma. Suena al revés de lo que dicta la intuición, pero parece que así es. De modo que, en cierto sentido, si cambias el lenguaje, cambias la conciencia.

Aquí el periódico más popular es The Sun de Rupert Murdoch. Que creo que en él se maneja un vocabulario de 10.000 palabras. Hasta cierto punto eso programa la realidad de sus lectores. No es posible hablar de algo en profundidad con sólo 10.000 palabras. Esto es prensa de la mala, que exige poco, que hace que la realidad se idiotice. El lenguaje que recibe la gente, el espectador, proviene en gran parte de los medios de comunicación, del entretenimiento, de los periódicos… Es como en 1984 de George Orwell, donde uno de los métodos de control es limitar el lenguaje que se permite utilizar a la gente: se trata de la neolengua, una nueva lengua en la que se intenta limitar la cantidad de adjetivos, de sustantivos, y de verbos, para que queden sólo los que le son de utilidad al estado. Esto es algo muy cierto, y también funciona en el sentido contrario. Si estás inmerso en un lenguaje rico, tu conciencia será rica.

Una de las ideas recurrentes en tu obra es tu peculiar concepción del tiempo. En “La Voz del Fuego” llegas a saltar de época varias veces en la misma página. Sin que haya una separación ni siquiera sobre el papel a través de párrafos. Es como si intentarás transmitir  la sensación de que todo es un único instante, no una sucesión de momentos distintos.

En el libro que estoy escribiendo esto se ve aún más claro, esta concepción de tiempo queda aún más diáfana. Tal y como yo lo entiendo vivimos en un universo de cuatro dimensiones. Se trata de cuatro dimensiones espaciales: tres de ellas son las que percibimos normalmente, la cuarta es también una dimensión espacial pero nosotros la percibimos como el paso del tiempo. Eso supone que la eternidad es una especie de hiperinstante, en el que cada instante del tiempo (desde el comienzo de éste hasta el final) está incluido, incrustado en este enorme globo que es el tiempo y que está ahí para siempre. Todo el tiempo está ahí dentro. Ésa es la premisa básica y a mí me parece que es cierta. Cuesta un poco hacerse a la idea, son conceptos que plantearon los matemáticos de finales del XIX y primeros del XX, una época en la que los científicos se mezclaban con los espiritistas y trabajaban codo a codo, además es posible que la idea de la cuarta dimensión pudiera explicar algunos fenómenos  que se dan en ambos campos.

Incluso en Watchmen hay algo de esto mismo, creo que es en el capítulo quinto donde vemos cómo percibe el tiempo el Dr. Manhattan.

Sí, también estaba esa idea en algunas de mis primeras obras como Future Shocks, la idea de que el tiempo es algo sólido, de que todos los momentos suceden a la vez.

Hablas de un solo instante, ¿pero también hablas de una sola identidad? Por ejemplo, en el capitulo sexto de La Voz del Fuego  “Los santos de noviembre” la conciencia de la monja Alfgiva se ve inmersa en ciertos momentos dentro de la identidad del santo Ragener.

Hum, no sé si me refiero a que todos los seres humanos son el mismo, aunque también  podría ser que sólo hubiera un alma. Si es cierto que toda la vida es una sola entidad, entonces el ADN…  El ADN es una especie de organismo que se replica a sí mismo y tal como y yo lo veo podría ser perfectamente consciente. Es difícil saber cómo podríamos comprobarlo, ya que esto va en contra de las teorías Darwinistas de la evolución tradicionales, en las que la información sólo viaja en un sentido: del ADN al organismo. De este modo, el ADN no recibe ninguna respuesta, ningún mensaje del organismo, aunque creo que puede que esto no sea así, puede que el ADN sea consciente. Hay ciertas conclusiones interesantes en algunos trabajos científicos que he leído que sugieren que donde realmente almacenamos nuestros recuerdos es en el ADN basura,  porque no hay otro lugar donde almacenarlo, ya no hay estructuras físicas en el cerebro, ni ninguna estructura neuronal que dure más de dos o tres semanas, y aun así todos tenemos recuerdos de nuestra infancia. ¿Dónde los almacenamos? Puede que estemos escribiendo nuestros recuerdos en el ADN basura. Lo cierto es que saber qué es en realidad el ADN sigue siendo un debate abierto.

En lo que respecta a la identidad personal, creo que la mayoría de nosotros estamos fosilizados o petrificados en nuestras identidades, una identidades que son estándar, que no se nos ajustan, que vienen determinadas por la sociedad en la que vivimos. Nos meten a la fuerza dentro de una identidad, lo que probablemente beneficia a los que quieren una sociedad muy ordenada aunque no sé si esto beneficia demasiado al individuo. Creo que deberíamos enfocar la idea de identidad de otra manera, como si fuera algo más flexible de lo que concebimos ahora.

A lo largo de la novela hay elementos que se repiten en todos los capítulos, en las diversas épocas en las que transcurre la narración. Por poner un símil, sería como las melodías en una sinfonía: las llamas, iglesias, cabezas y perros… Se repiten constantemente, ¿por qué?

Eso surgió del propio texto. Todas las historias de la novela se basan en algo que sucedió históricamente. Obviamente, cuando vas atrás en el tiempo, hasta los romanos, las evidencias históricas son pocas. Se sabe que hubo fortalezas romanas en el área de Northampton en la época del Imperio Romano, pero no se sabe si en algún momento Roma envió a un inspector de la hacienda romana a comprobar si circulaban monedas falsas por allí, pero sí sé que los romanos se tomaban muy en serio el delito de falsificación de moneda y que es bastante probable que hubieran enviado a alguien a controlar ese tema. En resumen, que para construir la novela me baso en hechos históricos o semi-históricos. Parece ser que los fuegos, las cabezas, los perros… eran algo que salía por sí solo de las propias historias. Algunas cosas me las inventé sin saber por qué me las inventaba; por ejemplo, la pierna de la madre que sobresale de la tumba en el primer episodio lo escribí porque pensaba que era una imagen extraña, sin embargo cuando seguí adelante con la novela me di cuenta de que en el episodio que transcurre en la época de las cruzadas está protagonizado por Simon de Senlis que era cojo, John Clare que es el personaje central de un episodio posterior volvió cojeando desde el manicomio situado en Esssex hasta Northamptonshire, etc… Vi que salían un montón de piernas cortadas o con heridas. Son cosas que surgieron escribiendo el texto: las cabezas cortadas, los pies, los perros…

El capítulo final me preocupaba mucho porque si no funcionaba la novela quedaría como una colección de historias cortas sin conexión entre sí, así que decidí hacer algo un poco suicida: el último episodio iba a tratar de mí mientras escribía ese capítulo y sobre cosas que pasaban de verdad, además debía transcurrir en noviembre que es el periodo de tiempo en el que la mayoría de las historias de la novela ocurren. Si no hubiera sido capaz de escribir este último capítulo en el que recopilaba todas las ideas y conceptos desarrollados a lo largo de la novela, creo que habría tenido que tirar a la papelera todo el libro, se hubiera quedado únicamente en una colección de historias cortas.

Ahora que lo pienso, por aquel entonces tuvimos la primera decapitación en la zona de Northampton en mis cincuenta años de existencia, estaban hablando en la TV de ese caso ese mismo Noviembre, hecho que menciono en el capítulo final; la verdad es que no recuerdo otra cabeza cortada en todo esta zona geográfica a lo largo de mi vida. Todo ese tipo de cosas surgieron de la misma novela o se me presentaron en la vida real. A veces, tienes la sensación de que todo es un texto, un mapa y, a veces, escribir puede ser una experiencia realmente siniestra. A veces escribes sobre cosas que parecen hacerse realidad. Es como si las hubieras hecho existir al escribirlas. Algunas veces esto puede ser un poco desconcertante. Aunque puede tratarse de una ilusión psicótica por mi parte [risas]. Pero conozco a muchos escritores que te podrían hablar de las extrañas e increíbles coincidencias que suceden al escribir.

¿Me estás diciendo que lo que escribes puede afectar a la realidad? 

Bueno, a veces tienes la impresión de que la realidad es un texto escrito, a veces los hechos… Si eres un autor te das cuenta de que eso que ha pasado es un recurso narrativo propio de un escritor, que hay una ironía ahí que parece demasiado perfecta como para que pase por casualidad. Bueno, puede que sea que yo lo percibo así pero, a veces, las fronteras entre la ficción y la realidad se difuminan mucho. Recientemente, he estado leyendo sobre Arthur Machen, el fabuloso escritor inglés que, en un momento de su vida cuando perdió a su primera mujer, tuvo esta extraña experiencia de la que habla en su autobiografía en la que cuenta cómo se encontró en la calle con los personajes de su novela “Los Tres Impostores”. Ese tipo de cosas pasan.

Dicen que hay una casa encantada en Connecticut, en la que una figura oscura vestida con un sombrero de ala ancha y envuelta en una capa vaga de habitación en habitación, la gente de la localidad dice que se trata de un soldado confederado que fue ahorcado allí. Aunque, en realidad, esa casa no fue construida en tiempos de la confederación, y tampoco se ahorcó a nadie allí. Lo único destacable de esa casa es que fue el lugar en el que Walter. B. Gibson, que era ilusionista y escritor de novelas pulp, se pasó años y años escribiendo las hazañas de La Sombra. La Sombra llevaba como atuendo una larga capa negra y un sombrero de ala ancha. Después de que Gibson abandonara la casa, la gente empezó a ver a este personaje de ficción andando de una habitación a otra.

La ficción es algo extraño; tal y como yo lo veo la de escritor es la profesión con la que tienes más probabilidades de volverte loco [risas]. Hay un gran número de casos de inestabilidad mental entre la gente de la profesión, lo que en casos extremos puede llevar a graves problemas. Creo que esto sucede porque trabajamos en esta tierra fronteriza tan peculiar entre lo que es real y lo que no lo es. O de lo que es real en un sentido diferente.

Ahora que mencionas lo de la Sombra, creo que te encontraste una vez con una de tus creaciones en un pub, con John Constantine. 

Bueno, no fue en un pub sino en un bar de sándwiches en Westmisnter. No llegamos a hablar. Yo estaba sentado comiéndome un sándwich y entró un tipo que era clavadito al John Constantine de La Cosa del Pantano. Pensé, “menuda coincidencia, ese tipo es clavado a John Constantine.” De repente, el hombre se gira, me sonríe, me guiña un ojo, asiente con la cabeza, y sigue andando en dirección a la barra. Fue un momento escalofriante, dejé el café, salí a toda prisa de allí y no me paré a comprobar si era quien yo creía que era porque no quería saberlo. Creo que otros autores que han trabajado con el personaje tienen historias parecidas en las que cuentan que le han visto o que se han encontrado con él. A veces en sueños, no sé… La ficción es una cosa rara, no todos los personajes quieren quedarse en la página para siempre, a veces saltan al mundo real.

En el capítulo IX hay un párrafo que dice así: “El relámpago es el orgasmo de Dios que golpea en un fresno, donde su semilla crece, con la cabeza redondeada y el tallo delgado, entre las raíces. Una mujer o un hombre pueden introducir estos restos de orgasmo en la boca, y después tener la Visión, de esta manera pueden reunir todos sus pensamientos en un único fuego, para viajar en su humo hacia el cielo”. Las drogas son un elemento recurrente en tu obra, aparecen V en de Vendetta, La Cosa del Pantano… incluso en obras más ligeras como Tom Strong.

Es cierto. He consumido drogas psicodélicas desde que tenía quince años. Fumar hachís es algo tan natural para mí como respirar [risas]. Lo hago con toda normalidad, no es nada fuera de lo común. No me meto más drogas, aparte del té que suelo tomar, aunque ocasionalmente le doy a algo más psicodélico como las setas alucinógenas. Pero no me he metido algo así desde hace… más de un año o dos. Creo que he internalizado esos estados, no necesito ya de esas sustancias para llegar a esos estados de conciencia, no quiero decir que haya dejado todo eso atrás pero cuando empecé con la magia las drogas eran mi única herramienta para conectar con ese tipo de realidad. A día de hoy, he descubierto que el mero hecho de escribir es perfectamente adecuado, puedo alcanzar ese estado mental especial simplemente escribiendo, siempre que uno escriba sobre las cosas adecuadas. Por ejemplo, cuando empecé a explorar la cábala consumía setas alucinógenas, y eso me dio muy bueno resultados. Cuando escribía Promethea, muchas de las secuencias de la cábala surgieron tras ingerir esas setas, luego pasé a escribir acerca de lo que había experimentado. Pero algunos de los pasajes, aquéllos que se referían a las esferas más altas me bastó con el mero acto de escribir, el mero hecho de fantasear sobre esas cosas fue como una sesión de meditación, la información que recibía me parecía tan válida como la que extraía utilizando drogas psicodélicas.

Todas las culturas han utilizado drogas, pero nuestra sociedad actual es la primera en tener un serio problema con las drogas, y eso es porque no hay un espacio en nuestra cultura para tomar drogas fuera del ámbito del puro hedonismo. Sólo están para pasarlo bien, un par de horas o algo más… pero tradicionalmente no se han usado para eso. En las sociedades que aún utilizan las drogas de un modo tradicional, éstas son tratadas con el respeto que se merecen. Hay una tradición en estas culturas que explica las visiones y las percepciones que se tienen a través de un marco de referencia, un marco de creencias que se superpone a esas experiencias. En nuestra sociedad no tenemos ningún marco de referencia. Si se te aparecen de repente seres humanos con cabeza de animal y te hablan, el único marco de referencia que tienes es que te has vuelto loco [risas].

Si te fijas en la gente que muere en Occidente debido a las drogas, te darás cuenta de que la mayoría de esos fallecidos se habían vuelto locos. Puede que tuvieran las mismas visiones que un chamán o que un mago pero no tenían un marco en las que encuadrarlas. El mago y el chamán utilizan las drogas como herramientas para alterar su percepción de la realidad, es como si tuvieran una ventana a través de la que ven la realidad y cambiasen la posición de esa ventana o la hicieran mas grande y lo consiguen a través del poder de la voluntad y mediante el control establecido por un rito. Un esquizofrénico es una persona a la que le han reventado esa ventana, una persona que no tiene manera de controlar la información que entra desbordándole por esa ventana rota, puede ver cosas llenas de significado para un chamán o un mago pero para ellos no es más que una locura incoherente. Eso sucede porque no entienden ese lenguaje. Creo que una de las ramas del psicoanálisis dice que en el caso de la gente que oye voces se han conseguido resultados muy buenos al recomendar a la gente que escuche a las voces [risas]. De modo que llegan a dialogar con ellas, evidentemente si te dicen que mates no debes hacerlo, pero les puedes preguntar “Por qué crees que tengo que matar a la gente.” Conozco una historia acerca de una señora cuya vida se había visto arruinada por las voces, el doctor le dijo que permitiera a las voces hablar con ella media hora todas las noches, así que cuando se iba a la cama se sentaba en ella y decía, “Si tenéis algo que decirme, decídmelo ahora.” Y las voces se volvieron más educadas. Puede que, a veces, esas voces señalen los problemas que tienen esas personas en vida, que revelen problemas internos psicológicos que hay que tratar. Puede que tengamos que enfocar estos problemas de otra manera ya que no sabemos muy bien en qué consisten dichos problemas.

Según la ciencia la conciencia no existe, a pesar de las evidencias que nos aportan nuestros sentidos. Los científicos dicen que la conciencia es un accidente de la biología, que la biología es un accidente de la química, y la química es un accidente de la física. Como el concepto de mente plantea problemas a los científicos, porque no la entendemos y porque no es algo que se pueda demostrar mediante la repetición de experimentos en un laboratorio, no se pueden hacer afirmaciones empíricas sobre la mente. Por lo que nunca podrá haber una ciencia sobre ello. La psicología no se diferencia en nada del ocultismo. No será nunca una ciencia porque habla de cosas sobre las que no hay pruebas empíricas. Por lo tanto, si científicamente no aceptamos la existencia de la conciencia, ¿cómo podemos hablar de los procesos mentales que suceden en algo como la esquizofrenia? Creo que necesitamos un nuevo modelo para conocer la conciencia, para saber qué es y cómo funciona, es el campo de la ciencia que más se ha ampliado en los últimos años. Existen dos tendencias: aquéllos para los que la conciencia es una alucinación de la biología y que no existe realmente, que se trata simplemente de algo que imaginamos tener; y luego tenemos la otra corriente que es como algo más mística que considera a la conciencia como una energía presente en todo el universo, dicen que lo han demostrado, aunque, bueno, no lo sé… Lo único que sé es que deberíamos pensar en la conciencia de otra manera, de este modo cuando algo fuera mal con nuestra mente podríamos tener mejores remedios a nuestro alcance para afrontar esos problemas. Tenemos que utilizar un nuevo modelo en el que encuadrar a la conciencia.

La última e inevitable pregunta, ¿cuáles son tus proyectos para el futuro?

Ahora mismo casi he dejado el campo del cómic, hay alguna cosa que estoy acabando para Avatar, una pequeña historia de terror… mira, me pagaron un avance cuando necesitaba dinero para pagar impuestos así que ahora tengo que escribirla [risas]. Pero creo que saldrá una cosa interesante. También hay más cosas en cuanto a cómics… Lost Girls saldrá el año que viene, una obra en la que he invertido mucho tiempo y en la que me he dejado la piel. Aunque, la verdad, el único cómic que guionizaré tras esta historia Avatar es The League of Extraordinary Gentleman. Kevin [O´Neill] está acabando ahora mismo Black Dossier que es una novela gráfica de The League que saldrá el año que viene (creo que incluirá unos cuantos extras, como un single de vinilo con música de los años 50), luego hemos estado hablando de hacer un volumen III. The League es un cómic que puede durar para siempre y con el que probablemente siempre nos lo vamos a pasar bien, puesto que tienes todo el paisaje de ficción desde el principio de los tiempos al final de los mismos a tu disposición, no hay límites, y tampoco te vas a quedar sin ideas para crear historias.

Aparte de eso, a día de hoy, en lo que estoy totalmente volcado es en mi nueva novela titulada “Jerusalem.” No la estoy escribiendo para ninguna editorial, ni me han pagado ningún avance, sólo estoy disfrutando del mero hecho de escribirla. Es algo que siempre he querido escribir, y me parece que va a tener muchas páginas, unas ochocientas, trata sobre un área de Northampton más pequeña que “La Voz del Fuego”, “La voz del Fuego” era más cosmopolita y abarcaba un área más grande, esta nueva novela trata sobre las tres o cuatros manzanas en las que crecí. La parte de Northampton conocida como The Boroughs. La empecé como quien no quiere la cosa. Me senté y comencé a darle al teclado, y ya llevo 120 páginas más o menos, y la verdad es que estoy disfrutando mucho con ella. Combina muchas de las cosas de las que hemos estado hablando en esta entrevista. Es muy diferente a “La Voz del Fuego” aunque comparten paisaje y ciertos temas, pero es una obra mucho más “relajada”. “La Voz del Fuego” era mi primera novela y en cierto modo me estaba exhibiendo. Intentaba decir, “ya sé que me conocéis como guionista de cómics, pero soy capaz de hacer cosas de gran calidad literaria”. Esta nueva novela, está escrita en tercera persona, lo que es todo un cambio, en tiempo pasado, y es muy sencilla en cuanto a la forma, es fácil de entender, no hay capítulos como el primero de “La Voz del Fuego” pero está lleno de ideas. Debería publicarse dentro de un par de años.

Bueno, pues esto era todo, muchas gracias por concedernos tu tiempo para esta entrevista.

De nada.


[1] City: título conferido a una ciudad por la corona en Gran Bretaña, suele ser normalmente la sede del obispado.
[2] Un impuesto que se paga por persona con independencia de los ingresos que uno tenga. A menudo era necesario pagarlo para tener derecho a voto.
[3] Los altos impuestos como consecuencia de la Guerra con Francia y las medidas impopulares del gobierno llevaron a que se acumulara una gran tensión entre los siervos y los señores que acabó estallando en el verano de 1381 en el sudeste de Inglaterra, principalmente, tras la aprobación del  poll tax.