KEVIN O’NEILL: Una leyenda del cómic británico en Radio Euskadi

the_league_of_extraordinary_gentlemen_1280x1024Kevin O’Neill se ha acercado estos días a Euskadi para participar en el Salón de Cómic de Getxo.

O’Neill es coautor de comics tan famosos como Nemesis The Warlock, Marshall Law y, sobre todo, La Liga de los Caballeros Extraordinarios.

Después de entrar a trabajar en la mítica revista “2000 AD”. A partir de ahí llegaron sus primeros grandes trabajos para el cómic adulto, su paso por DC y su famosa colaboración con Alan Moore, uno de los guionistas de cómic más famosos de todos los tiempos.

http://www.eitb.eus/es/radio/radio-euskadi/programas/iflandia/audios/detalle/2756464/iflandia–recibe-kevin-oneill-leyenda-comic-britanico/

Entrevista a Craig Thompson: Blankets

CRAIG thompsonEsta entrevista la realicé en 2004 con motivo de la publicación de Blankets.

1-   Tengo entendido que trabajas como diseñador por cuenta propia. ¿Puedes hablar al público español sobre tu carrera en este campo? ¿Cómo empezaste? ¿Qué trabajos has hecho?

En realidad, he trabajado principalmente como ilustrador por cuenta propia. Mi último trabajo a jornada completa fue como diseñador gráfico. Trabajé en un periódico, luego en una empresa de publicidad, y por último en Dark Horse comics diseñando logos, libros, las cajas de los muñequitos, etc… Acabé desarrollando una tendinitis debido a que trabajaba todo el día delante de un ordenador y a que  dibujaba mis cómics por la noche. Al final, tuve que dimitir del trabajo en Dark Horse y dejar de dibujar completamente durante tres meses. Después de recuperarme, empecé a trabajar otra vez haciendo de vez en cuando trabajos de ilustración – para periódicos y revistas para niños y antologías de cómics –. La verdad es que he tenido la suficiente suerte como para ganarme la vida (aunque no es que sea rico precisamente), y no volver nunca a tener un  trabajo a jornada completa. Durante los cinco últimos años, mi principal jefe ha sido la revista NICKELODEON que publica un inserto de cómics para niños en cada número. Mi website <www.dootdootgarden.com> también presenta un pequeño muestrario de mis diversos trabajos de ilustración.

2-   Ya que hablas de tus empleos anteriores. Creo que llegaste a trabajar en varios trabajos-basura antes de llegar a la ilustración. ¿Qué nos puedes contar de ese período de tu vida? ¿Cómo te sentías?

Primero trabajé como repartidor en un periódico. Yo conducía una furgoneta de reparto enorme y repartía periódicos atrasados. En la central había un tablón de anuncios enorme en el que a menudo dibujaba cosas, y, de algún modo, eso me llevó a que me promocionaran al departamento de diseño, en donde aprendí los programas de ordenador básicos de diseño y a recortar anuncios y clasificados. Esto sucedió cuando todavía vivía con mis padres.  Poco después, me mudé a Milwaukee y lo único que pude encontrar allí fue una serie de trabajos asquerosos. Trabajé en una tienda de bocadillos haciendo sandwiches por el día y telemarketing – llamando por teléfono – por las noches. Al mediodía, tenía un par de horas libres en las cuales garabateaba en mis cuadernos de bocetos. Después me mudé a Portland, Oregon, primero trabajé en la sección de ferretería de un supermercado y luego como almacenero preparando cajas de CDs en un almacén de distribución de música. Durante todo este tiempo, me sentía fatal, pero nunca llegué aceptar que esos trabajos me definieran como persona. Mientras rellenaba baldas o hacía llamadas telefónicas o untaba bocadillos con queso, siempre me decía a mí mismo que yo era un dibujante.

3- Hablemos entonces de cómo empezaste a tu carrera de dibujante. Como muchos autores independientes americanos empezaste dibujando minicomics. ¿Qué tipo de historias contabas en esas historietas primerizas?

Eran historias que dibujaba como regalos para mis amigos, a menudo trataban sobre temas dulces e íntimos o consistían sencillamente humor de brocha gorda. Siempre le daba a alguien el dibujo original como regalo, aunque antes fotocopiaba las páginas para enviarlas por correo a los amigos como si fueran postales de regalo. Chunky Rice apareció primero en estos minicómics. Pero estas historias las improvisaba sobre la marcha y se puede prescindir de ellas perfectamente.

4- No te ganas la vida dibujando cómics, ¿haces cómics por la necesidad de expresar algo?

Esta situación ha cambiado de repente con el lanzamiento de BLANKETS. El libro me está dando el suficiente dinero en royalties como para pagar las facturas por un tiempo, y me sirve como avance para comenzar con el siguiente cómic. Pero, en general, he tomado la decisión de dedicarme a la parte artística y personal del cómic en sacrificio de la parte lucrativa y comercial. En América, lo que venden son los superhéroes, y no tengo ningún interés en ese género. El éxito de BLANKETS da a entender que la industria demanda voces más individuales, pero aún no compensa el tiempo que lleva hacer un cómic con lo que reporta económicamente. Básicamente, puedo ganar tanto por una ilustración normal y corriente para una revista, como por un todo un cómic de 22 páginas.

5- Aquí pasa algo parecido, poca gente puede vivir del cómic única y exclusivamente. Siguiendo con tu carrera en el mundo del cómic: ¿Cómo entraste en contacto con Top Shelf?

Brett Warnock se topó por casualidad con uno de mis minicómics cuando yo aún vivía en Wisconsin y me envió una carta para invitarme a participar en una antología de Top Shelf. Sólo había salido un número de esa antología por aquel entonces, y dicha antología era un cajón desastre de obras buenas y mediocres. Me quedé con su número, y cuando me mudé a Portland, le llamé (ya que era nuevo en la ciudad y no conocía a nadie9. Empezamos a salir por ahí, y colaboraba sin cobrar un duro fotocopiando y grapando los cómics de otra gente. Descubrió a CHUNKY RICE en mi mesa de dibujo, y me propuso publicarlo como una de las primera novelas gráficas de  Top Shelf. Al mismo tiempo, se alió con Chris Staros de Georgia, expandiendo el radio de acción de la empresa. En los siguientes años, aparte del lanzamiento de Chunky Rice, pude ser testigo de cómo Top Shelf  se expandía y dejaba de ser una especie de cadena de fotocopias que pasaban de mano en mano a convertirse en un editor alternativo de verdad con una amplia línea de títulos.

6- Ahora que comentas lo de Chunky Rice, creo que andabas haciendo algunas historias autobiográficas y que utilizabas a Chunky Rice como una manera de unir las diferentes historias, Brett Warnock lo vio y te pidió hacer una historia con el personaje…

Exacto. Tras mudarme a Portland, empecé a dibujar cómics bastante personales que protagonizaban amigos míos de mi ciudad natal. Las iba a recopilar en un minicómic, y pretendía unir todas la s historias de el cómic con esta historia graciosa con una bonita tortuguita como protagonista. Brett Warnock creía que las historias personales eran demasiado personales (que la gente de fuera de mi pequeño círculo de amigos no las iba a entender) así que me sugirió que convirtiera CHUNKY RICE en una historia larga que iba a publicar con gusto.

7- Centrémonos ahora en Blankets, la obra que te ha consagrado. Creo que una de tus principales influencias en Blankets fueron los cómics franceses de la L´association.

BLANKETS está influenciado en parte por David B., Baudoin,

Trondheim, Blutch, Sfar… por nombrar a unos cuantos – en general, por todos los dibujantes de L’association. Descubrir sus obras, aproximadamente al mismo tiempo que se lanzó aquella antología enorme del 2000, fue toda una revelación acerca de la variedad de temáticas y estilos que pueden ser utilizados en los cómics. Descubrí la temática  autobiográfica, la expresividad de las líneas, la riqueza, e incluso la sensualidad (especialmente en el caso de Baudoin) que puede haber en una página de cómic. La verdad es que tanto la L’ascension du Haut Mal y Piero se centran en historias de hermanos. Y me confieso admirador de Baudoin y Blutch, que son dos dibujantes excelentes. Sfar y Trondheim tienen un aire juguetón y una vitalidad que yo me esfuerzo en conseguir.

8- ¿Cuánto tiempo te llevó finalizar Blankets?

Tres años y medio. Un año me llevó escribir el guión. Dos años el dibujo definitivo. Y otros seis meses escanear, abocetar y diseñar el tomo. Obviamente, también estaba trabajando como ilustrador por cuenta propia durante todo ese tiempo, así que Blankets era una tarea a tiempo parcial.

9- ¿Tenías toda la historia en tu cabeza o improvisabas por el camino?

El 95% de la historia estaba escrita y con los bocetos hechos, antes de meterme con el dibujo definitivo. Sin embargo, el último capítulo estaba sin escribir hasta que llegué a ese momento de la obra.

10- Así que haces bocetos de todo y lo escaneas. ¿Cuál es el tamaño del dibujo original de Blankets?

Hice bocetos bastante detallados de todo. Con mi siguiente obra, dedicaré menos tiempo a realizar unos dibujos preliminares tan “elaborados”. El dibujo definitivo se hizo sobre un papel de 23 x 30 cm – con la intención expresa de que cupiese en mi escanner. Y escanear 600 páginas acabó consumiendo más tiempo de lo que esperaba.

11- ¿Es Blankets una autobiografía? Te pregunto esto porque he oído en algún sitio que no incluiste a tu hermana en Blankets, ¿por qué?

Evito denominar BLANKETS como una autobiografía por esa misma razón. Casi todo lo que aparece en la historia ha sucedido realmente, pero acabé quitando tantos detalles de mi vida para condensar la narración que ya no parece un relato fidedigno de los hechos de mi vida. El mayor detalle que quité, por supuesto, fue a mi hermana, en parte porque quería modificar lo concerniente a mi familia para proteger su privacidad. Al final, la verdad es que la obra refleja a mi familia hasta un nivel de detalle bastante incómodo. Pero tampoco vi una gran necesidad de que apareciera mi hermana en la narración, y como no quería relegarla a ser un detalle de fondo… acabé quitándola completamente de la historia.

12- ¿Qué piensa tu familia de Blankets?

A mis dos hermanos les encanta. Pero a mis padres en un principio les enfadó. Se cuestionaban mi derecho a contar nuestras vidas íntimas en público, y encontraban las implicaciones religiosas del libro casi satánicas. Dicen que “demuestra la existencia del Diablo.” Pasado un tiempo, aceptaron mi decisión y mi necesidad de contar mi propia historia, pero su actitud respecto al tema de mi abandono del cristianismo por mi parte les sigue cabreando.

13- Utilizas una narración con muchas capas: hay un buen número de significados superpuestos, el invierno y el deshielo reflejan tu propia evolución personal actuando como símbolos. Todos los elementos narrativos se utilizan con una intención, intentando crear una atmósfera. Creo que Blankets más que tener un argumento al uso se parece más a un poema o una canción.

Así es. Tanto en BLANKETS como en CHUNKY RICE intentaba capturar una experiencia emocional, más que un argumento complejo. La estructura narrativa tradicional me aburre, ya que no es la forma en que la vida real funciona, y los cómics, en particular, son conocidos por sus argumentos llenos de acción y su contenido melodramático con explosiones y superhéroes. Quería crear cómics que conmovieran a lector como lo hace una canción –y por descontado, me he preocupado más de describir la experiencia de un copo de nieve cayendo que de crear un argumento épico.

14– Uno de los principales asuntos tratados en Blankets es el tema de la comunicación o de la falta de ella, ¿es este aspecto una preocupación personal?

Sí. Lucho constantemente por comunicarme. Todo el mundo lo hace. Yo fui un chico tímido aislado que creció en una ciudad pequeña rural en una familia nada comunicativa. Mi madre se quedaba callada y encerrada en sí misma a la menor señal de “discusión” y mi padre estaba convencido de tener la razón absoluta. No había debate, ya que sino se enfadaba. Más allá de esto, la sociedad moderna/americana es tan ridículamente superficial que todos los artistas intentan romper esas barreras y comunicarse de una manera real.

15- Otro tema recurrente en la obra es el de la religión, ¿crees que la religión puede destrozar la capacidad de razonar de la gente?

Sí. Principalmente cuando va más allá de la espiritualidad y de la experiencia personal y se impone a los demás. Y cuando no permite cierta flexibilidad. Y cuando se olvida de las preocupaciones del mundo real por un plano invisible tras la muerte. Me refiero al fundamentalismo. Las bases de la mayoría de las religiones – vivir con rectitud y hacer el bien a los demás – son algo noble, pero esto se ve tapado por la actitud avariciosa y punitiva de sus instituciones. A nivel individual, es importante luchar por ser mejor uno mismo y vivir sin hacer daño a nadie y de una manera productiva en el mundo, pero tenemos que aceptar también nuestros fallos como seres humanos, y la diversidad de la cultura y experiencia humanas.

16- Creo que Blankets es la historia de un chico que no encaja e intenta encontrar su lugar en el mundo,¿lo has encontrado?

También es una historia sobre aceptarse a uno mismo, que es donde la sensación de pertenecer a un sitio se origina. Cada vez estoy más cómodo conmigo mismo, estoy aprendiendo a abandonar mi autodesprecio, y descubro gradualmente una sensación de pertenecer a algún lugar. “Vayas donde vayas, ahí estás.” Así que el primer paso es aceptarse a uno mismo.

17-  ¿Lo que cuentas sobre los abusos sexuales es algo que te sucedió realmente?

Abusaron de mí cuando era niño, pero creo que ésa es una experiencia bastante universal. Casi todo el mundo se ha enfrentado a algún tipo de abuso o trauma sexual. Mi caso parece algo muy insignificante en comparación, pero aun así afecta a la percepción de mí mismo y de mi sexualidad. Aunque creo que los efectos permanentes del cristianismo me han hecho más daño, en realidad, a nivel sexual. Y esa experiencia tan común en la infancia con los chulos de la clase, que te peguen de niño – crea recuerdos más traumáticos

18- ¿Qué escritores, diseñadores y artistas de fuera del ámbito del cómic te han influenciado?

Así que me vengan a la cabeza ahora, Vladymir Nabokov es  mi autor favorito. Elaine Pagels es mi teóloga favorita. Me encantan los grabados de Eric Gill, las ilustraciones de Taro Yashima, el carácter juguetón de el Dr. Seuss y los teleñecos. Wim Wenders ha sido mi director favorito por mucho tiempo. La verdad es que me inspiro es muchas y diversas fuentes.

19- ¿Cuál es tu próximo proyecto en el campo del cómic?

Uno que se desarrolla en una especie de Oriente Medio y es una historia de amor entre dos niños esclavos. Obviamente, sé que estoy pisando un terreno resbaladizo, pero es una historia de ficción y no intento documentar la política o la historia de la región, mas bien se basa ligeramente en el Arte y culturas islámicas, la caligrafía arábiga, los cuentos tradicionales árabes (como las 1000 y una noches), el imperio Otomano, y temas como la crisis y escasez del agua en el Oriente Medio. Espero que sea más corto que Blankets, unas 300 páginas, pero más denso y fantástico.

20- Blankets ha vendido muchos ejemplares en librerías pero no tanto en tiendas de cómics, quizá se deba a que algo está cambiando. ¿Ha llegado Blankets a un público que está realmente ahí fuera, al que los cómics nunca se dirigen?

Los cómics americanos aún siguen encasillados en los superhéroes negando la existencia de un montón de géneros y temáticas que puede que despierten el interés del público lector. Los videojuegos dominan hoy en día el territorio de las fantasías de poder preadolescentes, así que es el momento de que el cómic dé un paso hacia adelante. Las novelas gráficas dan ciertamente al dibujante más libertad y espacio para contar historias personales o grandes relatos épicos, es decir, para contar historias con un ritmo de novela. Muchos de mis lectores me dicen que no habían leído un cómic antes de Blankets. Una chica me confesó que besó el libro al encontrárselo en una librería, simplemente por su atractivo como objeto. Un lector medio puede coger una novela gráfica y comprender inmediatamente el tiempo y cariño que se ha puesto en esa creación. Pueden seguir las líneas del lápiz del dibujante como si fueran una carta escrita a mano. El medio en sí mismo tiene un gran potencial. Ahora depende de los dibujantes contar historias que los demás quieran leer.

21- Y para acabar, háblanos de un par de proyectos que recientemente han sido anunciados por Top Shelf, un CD con la banda sonora de Blankets y un cuaderno de viajes.

La banda sonora saldrá este verano. Es una obra casi toda compuesta de música instrumental inspirada en Blankets. Ha sido creada por un grupo de Portland llamado TRACKER. Es un trabajo atmosférico, muy bonito. He hecho algunos dibujos nuevos para el CD. La música se inspira en la novela gráfica y mis nuevos dibujos están inspirados por la música. El grupo saldrá de gira este verano, puede que vaya con ellos.

Por otro lado, el cuaderno de viaje ¡aún no existe! Voy a llevar un meticuloso diario en forma de cómic mientras esté viajando por Europa y Marruecos esta primavera… ¡Y Top Shelf ya me ha propuesto que lo publique con ellos! De hecho, lo han programado para sacarlo en verano, aunque ni siquiera lo he empezado. Es como tener deberes que hacer durante las vacaciones… pero es un proyecto que me entusiasma. Se titulará CARNET DE VOYAGE (Cuaderno de Viaje).

21 preguntas en total, creo que ya es suficiente. Ha sido un placer.

Encantado.

Entrevista a Bryan Talbot: El corazón del imperio

Bryan Talbot

Esta entrevista fue realizada en 2003, con motivo de la publicación de El corazón del imperio.

Para empezar, háblanos de lo inicios de tu carrera en los años 70, ¿cómo era por aquel entonces el mundillo del cómic ?

La mayoría de los cómics comerciales eran muy flojos, aunque había algún material excepcional, como el notable trabajo de Barry Smith y Jim Starlin. Se estaba reimprimiendo el material de la EC y el Spirit de Eisner. Aunque era en la escena underground/alternativa en donde los cómics aún seguían siendo innovadores e interesantes, a pesar de que la época dorada del underground ya había pasado.

¿Cuáles eran tus influencias ?

Pues me vienen a la cabeza los nombres de Kirby y Steranko, aunque Brainstorm estaba muy influenciado por el underground americano, por gente como Dave Sheridan y Crumb; mientras trabajaba en Brainstorm, me metí de lleno con los ilustradores de finales del siglo XIX y principios del XX como Arthur Rackham, Alphonse Mucha, Dore, y más tarde, la revista Metal Hurlant- que fue en donde vi por primera vez el trabajo de Moebius.

Ya que has mencionado a Brainstorm Comix, háblanos un poco de él, fue tu primer trabajo y tenía un aire hippy y psicodélico, cuando echas la vista atrás, ¿qué piensas de ese trabajo primerizo ?

Creo que era un cómic que fue hijo de su época. Cuando lo miro, la mayor parte del dibujo me produce cierto sonrojo pero aún hay algunas páginas que me gustan de veras. Considero a esos cómics como mi medio de aprendizaje en el medio: aprendía mientras avanzaba, ¡cometiendo todos mis errores en algo que iba directo a la imprenta! Aunque aún hay mucha gente que  recuerda con agrado esos cómics.

Creo que el personaje principal Chester P. Hackenbush aún “vive”, Alan Moore creó a su alter ego americano  con el personaje de Chester Williams para Swamp Thing, y que incluso hay una bebida con su nombre.

Eso fue una cerveza que hicieron hace un par de años. El jefe de la fábrica era un antiguo fan de Brainstorm. Con todo, ¡se me hacía raro ver a Chester en un grifo de cerveza! Chester y otros personajes de Brainstorm también aparecían Ledge of Shadow – una novela gráfica de Hawkwind de Bob Walker. Hace poco ha aparecido en la portada de The Bush Telegraph y en Vogarth. Y claro, todas la historias de Brainstorm han sido publicadas otra vez en un solo volumen hace un año o así. Lo último es un nuevo rapero de Notting Hill Gate que ha tomado prestado el nombre de Chester P. Hackenbush. En Noviembre, en el cómic underground británico Northern Lightz habrá un reportaje sobre Brainstorm.

¿Crees que los hallazgos del underground de los 70 fueron una pieza fundamental en la revolución que en los años 80 se dio en la parte más comercial de los cómics con  Watchmen, Darknight  y demás?

Por supuesto. La sensibilidad del underground los influyó de una manera directa. Alan Moore empezó haciendo una tira de carácter underground, y estoy seguro de que si Watchmen y Darknight  se hubieran publicado 10 años antes se les hubiera clasificado como cómics undergrounds.

En los 80 trabajaste para la revista 2000 AD, desde tu punto de vista: ¿qué papel crees que esta revista ha jugado en el mundillo del cómic en Inglaterra ?

Tuvo un gran impacto. Prácticamente todos los que conforman  “la invasión británica” (Moore, Morrison, y compañía) y que se encuentran ahora trabajando para los USA empezaron o se hicieron un nombre en 2000AD.

Tuvimos la oportunidad de charlar con Kevin O´Neill en el Salón del Cómic de Barcelona y nos comentó que cuando trabajaba en 2000AD tuvo ciertos problemas con la censura, ¿a ti te censuraron alguna vez?

Un par de veces el director artístico, Robin Smith, me borró manchas de sangre en algunas viñetas de Nemesis porque creía que eran demasiado truculentas. Hubo una vez que incluso borró la parte de una espada que sobresalía de la espalda de un personaje, lo que hizo que pareciera una espada de filo retráctil, de ésas de pega. Aunque, hoy en día, en 2000 AD ya aceptan el hecho de que haya sangre en sus historias.

Volviendo a Brainstorm Comix, la primera aparición de Luther Arkwright fue una historia corta publicada en Brainstorm titulada  “The Papist Affair”, ¿verdad?

Sí, “The Papist Affair” fue la historia que inspiró Las Aventuras de Luther Arkwright. En su momento, fue una excusa para hacer una historia a lo Richard Corben con tinta y acuarelas, por otro lado, el argumento estaba muy influenciado por los libros de Jerry Cornelius de Michael Moorcock. Tras esta historia de siete páginas, empecé a pensar más en serio sobre Luther y compañía, y lo comencé a desarrollar apartándole de la influencia de Cornelius, convirtiéndole en alguien con su propia personalidad.

Parece que con Arkwright querías ir más allá de donde los cómics habían llegado hasta entonces en cuanto a guión, complejidad, drama, sexo, humor,…

Así es.  The Adventures of Luther Arkwright fue un intento de hacer una historia de aventuras inteligente para adultos que fuera tan buena como una novela y estuviera dibujada con una calidad equivalente al de un trabajo de ilustración, y no con el estilo apresurado que por aquel entonces empleaban la mayoría de los dibujantes de cómics.

En cuanto a la historia, también quería salirme de los argumentos trillados del cómic comercial; quería hacer una historia que fuera compleja y con diferentes niveles de lectura, que tuviera profundidad de verás, que tratase temas como la política, la religión, el sexo, la filosofía – temas que interesaban a los adultos pero que en aquella época los cómics comerciales ignoraban (era 1978) – pero que fuera a la vez una  buena aventura. Ahora cuesta hacerse a la idea, con cómics como  Hellblazer y demás  que llevan años entre nosotros, pero creo que  Arkwright fue uno de los primeros cómics en el que aparecía la magia de verdad, el tema del ocultismo, en contraposición a las tonterías de fantasía al uso.

Arkwright fue una reacción en contra de los cómics comerciales de superhéroes de la época;  Arkwright follaba, se drogaba, juraba, vomitaba, etc.

Ahora parece una tontería pero, por aquel entonces, estas cosas  sorprendía verlas en un cómic. Yo pensaba “si las novelas comerciales y las películas tratan todos estos temas – ¿por qué no los cómics ?”

Arkwright fue una gran influencia para muchos escritores ingleses como Alan Moore, Neil Gaiman, Warren Ellis,… ¿debe de ser halagador ?

Bueno,…¡sí, lo es! (risas).

Vayamos ahora con tu siguiente obra más personal La Historia de una Rata Mala. Cambiaste tu forma de dibujar en esta obra, ¿qué buscabas con este cambio?

Me di cuenta de que no era una historia de género, sino que podía interesar a un público de fuera del mundo del cómic, así que debía ser muy prudente con el estilo que iba a emplear para contar la historia. Tenía que hacerlo accesible para la gente que no tenía un conocimiento de la gramática de los cómics, que quizá no habían leído un cómic desde que eran niños. Tenía que tener unos dibujos claros y ser fácil de seguir.

Tratas el tema de los abusos a menores con mucha sensibilidad, hubiera sido muy fácil haber escrito un panfleto o un dramón, ¿cómo conseguiste evitarlo?

La cuestión consistía en evitar lanzar un sermón. Sólo quería contar una buena historia. Por eso no hice que el padre que abusaba de su hija fuera un villano unidimensional. Es sólo un tipo normal que resulta ser muy egoísta y carente de sensibilidad.

Hay una nota de esperanza y una especie de final feliz, creo que te llovieron ciertas críticas por ello.

Sólo el escritor Andrew Vachss criticó el final (y lo hizo ante mí y en una conversación privada). Él consideraba que el final debería mostrar que no había esperanza de recuperación, que el abuso de menores arruina sus vidas del todo. Aun así, apoyó el libro e incluso dio una frase promocional a Dark Horse para la campaña promocional del cómic. Yo quería hacer un final con un tono optimista y he recibido un montón de cartas de gente que sufrió abusos de niño a los que realmente les gustó ese tipo de final.

Coloreaste tú mismo el cómic, ¿qué técnicas empleaste ?

Usé la técnica “blue line”, que se usa bastante en los álbumes europeos. El dibujo entintado se queda como línea y se hace una impresión de esa línea pero en azul claro, que es prácticamente invisible para el escáner. Entonces pinto con acuarelas esta impresión (utilicé acuarelas ya que es la técnica de coloreado que empleaba Beatrix Potter que era uno de los temas recurrentes del cómic), luego se escanea el color por un lado y el dibujo a línea por otro, más tarde se ponen uno encima del otro, con lo que la línea azul queda tapada por la línea negra del original. Con esta técnica se consigue que al imprimir quede una marcada línea negra sobre los colores. Deja una imagen muy clara.

Cambiando de tercio, háblanos de tu  trabajo comercial, la mayor parte ha aparecido bajo el amparo de DC, ¿por qué ?

Esto…¡pues porque me lo pidieron !(risas)

No me puedo creer que en Marvel no se hayan fijado nunca en tu trabajo.

No me ha interesado trabajar para Marvel desde los tiempos en que era un fan adolescente de esa editorial, así que nunca ha habido una aproximación ni por mi parte ni por la suya. Aunque sí he trabajado con un buen número de otras editoriales.

Lo que nadie puede negar es que has trabajado con escritores de mucho talento, gente como Neil Gaiman , ¿cómo fue tu colaboración con él?

Siempre he disfrutado trabajando con Neil. Para muchas de las historias que hicimos, venía a visitarme y nos pasábamos unos días hablando sobre el argumento antes de que él se marchará a escribir el guión. Con la historia de “El Fin de los Mundos”, le mandaba páginas por fax a Neil a medida a que las iba haciendo y hubo un par de veces en las que se fijó en algo que yo había dibujado, como un simple detalle al fondo, y lo cogió para desarrollarlo más tarde en el guión.

Mi historia favorita de Sandman fue August, que transcurría en la Roma del emperador Augusto. Tuve que investigar un montón sobre ropa, arquitectura, muebles, etc. Puse un montón de líneas horizontales y verticales en la composición y use bastante espacio en blanco para darle un aire clásico a la historia. Para dar la idea de que el tiempo pasaba, ya que la mayor parte de la historia es una conversación que sucede en un mismo lugar durante un día, manipulé las sombras para que el sol (que estaba fuera de página y fuera de la vista del lector) se alzase por la izquierda en la parte baja del cielo, subiera sobre las cabezas de los personajes al mediodía, y después comenzara a descender por la derecha. No creo que ninguno de los lectores se percatará de esto pero estoy seguro de que al menos conseguí un efecto subliminal.

La historia “ The Bloody Saint” en Hellblazer fue premiada con un premio Haxtur, ¿qué recuerdo tienes de ese trabajo ?

Creo que el guión de Jamie Delano era tremendo. También creo que mi dibujo podía haber sido mejor, pero aún estaba aprendiendo (¡y aún sigo !) y era el primer encargo que hacía para América. Dicho esto, creo que el color lo estropeó un poco – hoy en día parece bastante basto en comparación con el sofisticado coloreado por ordenador al que estamos acostumbrados. Hice todas las escenas de la Edad Media sobre un fondo negro, y con un montón de rayas en el entintado para darle un aire duro. Las escenas en el presente las hice sobre un fondo blanco, con una línea más clara y con más espacio para el color, para crear un contraste entre los dos períodos. Creo que, al menos, eso salió bien.

The Nazz fue un proyecto enorme (tenía casi 200 páginas), ¿podrías hablarnos un poco de él ? En España nunca ha sido publicado y veo difícil que se publique en un futuro.

Aún sigo pensando que el guión de Tom Veitch era una de las mejores historias de superhéroes post-WATCHMEN. La idea central era la de un tipo con superpoderes que vive en un mundo en el que no hay otros superhéroes, y cómo su poder le va corrompiendo.

Escribiste y dibujaste una historia de Batman para la colección Legends of the Darknight, ¿tienes pensado volver a trabajar con personajes de grandes editoriales ?

La verdad es que no. Hace poco he hecho dos ilustraciones para  Flash Secret Files

y Hawkman Secret Files pero son sólo trabajos esporádicos.

La historia “Extraño amor” que escribiste para la serie The Dreaming es quizás tu trabajo más personal dentro de tu trabajo comercial, ¿no crees?

Sí, así es. Me esforcé mucho y estaba muy satisfecho con el guión. La editora, Alisa Quwitney me apretó las tuercas bastante, me hizo pensar mucho, y creo que mereció la pena. El título original Weird Romance, es un homenaje a los cómics de romances de los 50. Yo sólo escribí la historia y el dibujo me decepcionó un poco. Los dos personajes masculinos se suponía que eran muy diferentes: uno se suponía que era un futbolista cachas y el otro un apocado flacucho. En el cómic, ¡los dos tienen una apariencia parecida! Una escena me fastidió especialmente; en un flashback vemos al cachas de niño, que es muy grande para su edad, rodeado de chavales más pequeños que le chinchan por ser grande y tonto. ¡Cuando salió el cómic no me podía creer que le hubieran dibujado más pequeño que a los otros niños!

Dentro de DC también has trabajado para la serie de Big Books de Paradox Press, son una especie de novelas gráficas pulp bastante peculiares, ¿cómo fue esta experiencia?

La verdad es que disfruté dibujando esas historias, cada una con un estilo distinto para adecuarse al tema del que trataba el argumento. Creo que los Big Books eran una gran idea, ya que se dirigían a un público amplio y no sólo a lectores de cómics.

También trabajaste para Tekno Comix, ¿qué opinas de esta etapa en tu carrera profesional?

Teknophage fue una gran idea y Rick Veitch hizo un tremendo trabajo adaptando las ideas de Neil (Gaiman). Creo que era una gran serie. Fue una pena que el resto de los cómics de Tekno fueran lamentables. El problema estaba en que los dueños habían ganado millones de dólares con un canal de televisión, y se pensaban que podían hacer lo mismo con los cómics sin tener ni idea del asunto. Solían pasar de todas las decisiones que tomaba el editor en jefe, Ed Polgardy, que se sentía realmente frustrado. Incluso una vez llegaron a decirle: “¿por qué tenemos que pagar a todos estos escritores ? tenemos secretarias y editores en nómina -¿por qué no escriben ellos las historias ?” ¡Menuda idea de bombero!

Bueno, volvamos a tus trabajos más personales. Tu último trabajo dentro de esta categoría se titula: El Corazón del Imperio, y va a ser editado en España por Astiberri. En esta historia mezclas un buen número de géneros: la ciencia ficción, el terror, política, comedia, etc…, ¿podrías darnos una definición de lo que podemos encontrar en esta obra?

Sencillamente, intentaba hacer una historia de aventuras inteligente para adultos. Como en El Corazón de las Tinieblas de Conrad, en el que me inspiré para el título, la historia es a la vez un viaje de descubrimiento para su protagonista, la princesa Victoria, ya que su personalidad cambia a consecuencia de sus experiencias. Empieza un poco como una historia de detectives, con Victoria rebuscando en el pasado para descubrir qué fue de su padre, para acabar en una aventura que os hará saltar de la butaca.

Creo que te llevó más de tres años acabar El Corazón del Imperio, eso requiere un gran esfuerzo y trabajo, no creo que haya muchos autores de cómics que se atrevan con algo así, ¿se convirtió El Corazón del Imperio en una obsesión para ti ?¿eres un adicto al trabajo ?

No, en realidad soy muy vago. Sólo me obsesiono cuando echo la vista atrás. Pienso a cámara lenta, como nadar en una piscina llena de gelatina.

El color en El Corazón del Imperio está realizado por ordenador, Angus Mckie realiza un trabajo excepcional, ¿cómo le conociste ?¿cómo colaboráis?

Conocí a Angus en las oficinas de un cómic underground a principio de los 70, antes de que se convirtiera en un reconocido ilustrador de portadas de libros de ciencia ficción.

Había trabajado con Angus antes, en las series que hicimos para Tekno Comix, y me hacía una idea de lo que él podía hacer con un ordenador. Hubiera preferido haberlo coloreado yo mismo, utilizando la técnica  blue line y acuarelas, como en La Historia de una Rata Mala, porque soy un maniático del control cuando se trata de mis cómics más personales. Aunque, como decías, la obra me llevó tres años y colorearlo me hubiera llevado un año más. Angus hizo un trabajo espléndido, y el color es bastante más rico y exultante que con la técnica blue line. También es un perfeccionista y rehace las cosas una y otra vez hasta que le salen como quiere. Yo le daba a Angus guías de color  para cada página. Eran fotocopias de dibujos garabateadas con rotuladores, llenas de anotaciones y acompañadas de fotos de referencia  y demás. Por ejemplo, para las escenas del principio que transcurren en Roma, le mandé fotos que había sacado allí de edificios, murales, etc.

Tras acabar de renderizar las imágenes, me mandaba por mail  JPEGS de baja resolución y nos pasábamos horas y horas hablando por teléfono, afinando los colores. A veces incluso después de eso, me mandaba una segunda versión o me iba en coche a su estudio y nos poníamos a ello otra vez frente a la pantalla del ordenador.

Has hablado de fotografías, ¿sueles utilizar referencias fotográficas en todos tus trabajos?

Depende de la historia. En la Historia de una Rata Mala, como quería hacer que la historia fuera muy pegada a la realidad, use bastantes referencias fotográficas. En El Corazón del Imperio sólo use las fotografías para algunos de los edificios de los fondos, aunque la mayor parte de los edificios y de los personajes son inventados. Normalmente, para mi trabajo comercial, uso la imaginación. Creo que con las historias de superhéroes o de fantasía esto es algo perfectamente aceptable. Los dos únicos personajes de El Corazón del Imperio que están basados en gente de verdad son: Barberini – porque el dibujante italiano  Davide Fabbri encajaba como un guante en el papel-  y  Sir Kenneth, para el cual me basé en mi amigo, el actor Kenny Baker (R2D2, Los Héroes del Tiempo), porque él inspiró el personaje y además posó para todas sus secuencias.

Usas sabiamente un gran número de técnicas y recursos pero de manera sutil en El Corazón del Imperio, no como en Las Aventuras de Luther Arkwright donde todo estaba más a la vista .

Eso espero. Toda la experimentación y sofisticación “está debajo” – no molesta al lector que tiene libertad para empaparse de la historia sin tener que pararse a prestar atención a cuestiones técnicas.

Desarrollas la personalidad de los personajes de una manera concienzuda, cada uno tiene su propia idiosincrasia. Victoria, el personaje principal es un personaje femenino muy interesante, algo que es bastante difícil de encontrar en los cómics.

Creo que hay más personajes femeninos interesantes hoy en día de los que solía haber, pero aún hay un montón de estereotipos femeninos en los cómics, sobre todo en los cómics americanos de superhéroes. Victoria tiene un carácter fuerte y no soporta a los idiotas. Al principio de la historia la hice desagradable adrede, aunque su confianza en sí misma y su inteligencia sean de admirar.

A lo largo del libro hay una sensación de que nada es lo que parece a primera vista, ¿es algo que buscabas en un principio?

Sí, uno de los leit motivs de las serie es que “las cosas no son lo que parecen”. Esto se puede aplicar a muchos de los personajes y al mismo Imperio. Gradualmente, vemos como las capas superiores van arrancándose a medida que avanza la historia.

¿De dónde sacaste la idea para el concepto de homo novus ?

La idea de un héroe que simboliza el siguiente paso en la evolución del ser humano no es nueva y ha estado dando vueltas por ahí, casi desde que existe la ciencia ficción. Creo que me topé con el concepto por primera vez en el libro de Alfred Bester: ¡Tigre!¡Tigre! (también conocido como Las Estrellas mi Destino). Creo que lo de llamarlo “Homo Novus” es una invención mía porque me parece que no lo he visto en ningún otro sitio.

Creo que la idea de un multiverso y de las realidades paralelas es un terreno estupendo para la fantasía y la épica, pero también una especie de espejo distorsionado en donde se nos muestra nuestra realidad.

Tienes razón. Es una manera estupenda de poner las cosas en perspectiva, de mostrar a la gente de que algunas cosas son sólo accidentes de la historia y que, si hubieran sucedido de otra manera, muchas de las cuestiones que asumimos como verdades absolutas serían tomadas como extravagancias. Es también una manera de acercar ciertas cosas a nuestra realidad. Por ejemplo, en Arkwright, situé ciertos hechos  que estaban sucediendo en aquella época en el Chile de Pinochet o en Sudáfrica en la Inglaterra de ese mundo paralelo, espero haber conseguido que el horror de aquellos sucesos, que estaban pasando tan lejos, fuera percibido realmente en toda su trágica dimensión al hacer que sucedieran en Inglaterra.

El tema del ocultismo aparece también en El Corazón del Imperio, muchos escritores británicos  (Moore, Morrison,…) se interesan en la magia, ¿es por algo que os dan con la comida en Inglaterra?

Puede que sean las setas mágicas. O puede que sea el hecho de crecer leyendo cosas sobre Aleister Crowley y de ver las películas de terror de la Hammer (risas).

Saliéndonos un poco del mundo del cómic, tengo entendido que tienes otros trabajos aparte de los cómics, como ilustrador y diseñador gráfico, ¿verdad ?

Hice algo de diseño gráfico cuando comencé a trabajar (ya que estudié diseño gráfico) pero me aburría  pasar todo ese tiempo anunciando basura. Me importaba muy poco lo que hacía. Aún sigo haciendo algo de ilustración, que sí es algo que me gusta. Ahora estoy haciendo las portadas para la nueva serie de libros de la escritora feminista de ciencia ficción Gwyneth Jones.

Viendo el estado actual de la industria del cómic, ¿qué medidas crees que se deberían tomar para hacerlos populares otra vez?

“Hacer mejores cómics” es lo que se suele decir, pero eso no tiene sentido. Los cómics hoy en día son mejores y más variados de lo que han sido en toda la historia del cómic. Así que, ¿qué podemos hacer?

Vale – aquí va mi propuesta: un enorme y multimillonario festival cultural, en medio de Londres o Nueva York con exposiciones de TODOS los autores de cómics más importantes del mundo, con foros, charlas, presentaciones, conferencias de prensa, fiestas, etc. Tendría que ser algo absolutamente bestial, algo que todos lo medios de comunicación cubrieran, algo a lo que la gente quisiera apuntarse.

Debería haber pósters y cárteles por toda la ciudad, con anuncios en la televisión y la radio y todo un equipo de relaciones públicas dedicándose a ello. Debería ser inaugurado por un político o un actor de renombre en una ceremonia en la que se derrocharía dinero y que se daría por televisión. Como en el festival de Angoulême, los colegios deberían participar, llevando a los chavales a las exposiciones que les resultarán interesantes, con talleres donde pudieran hacer e imprimir sus propios cómics. Habría también polémicas exposiciones sólo para adultos. Los grandes editores de todo el mundo llenarían inmensas zonas con sus estands. Habría desfiles en las calles y premios para los comercios con los mejores escaparates sobre cómics.

En el pasado, las grandes exposiciones han tenido un efecto sobre la cultura general, los gustos, e intereses de la gente. Las primeras exposiciones dadás y surrealistas tuvieron ese tipo de efecto. La fama y popularidad de la que goza hoy Aubrey Beardsley(1), le viene de una gran exposición de su trabajo en los 60 en Londres que cautivó la imaginación del público – antes de esto se pudría en el anonimato.

Se necesita algo que transmita a la gente que los cómics están bien y que los hay para todos los gustos. ¿Conoces a alguien con unos pocos millones para gastar ?

Anda que iba estar yo aquí si tuviera esa pasta … Retomando el tema. ¿Cómo ves el futuro o la falta de éste de la industria ?

El mercado de álbumes, que ya tiene una tradición en Europa, acaba de comenzar a emerger en Inglaterra y USA. Las novelas gráficas para unos lectores adultos y de diversos gustos van poco a poco conquistando un tipo de público que aquí y en los USA va creciendo, mientras que el mercado de los folletines mensuales con fantasías de poder para adolescentes se reduce. Creo que éste es un estado saludable y espero que el crecimiento continúe en el sector del público normal de una librería (en contraposición al fan de toda la vida).

¿Cuáles son tus próximos proyectos ?

Acabo de terminar el lápiz y el entintado del número 11 de la serie de DC Vertigo FABLES, que sale en Marzo de 2003.Ahora estoy trabajando en una nueva novela gráfica que es un punto de partida totalmente nuevo. Me da pánico. Empieza con la premisa de que puedes usar los cómics como medio de hacer cualquier cosa. En realidad no sé si es algo innovador, algo rompedor y audaz o si me estoy  preparando la soga del suicidio profesional. Si no oyes hablar de ello, es que el editor me ha mandado a hacer puñetas.  Por otro lado, estoy en fase de desarrollo de otras dos novelas gráficas. Una es una historia de aventuras fantástica, y la otra es la última del ciclo de  ARKWRIGHT…

¿Podrías adelantarnos algo del argumento del tercera parte de Arkwright?

La verdad es que no, ya que aún estoy recopilando ideas y puede que vayan cambiando a medida de que avance. Probablemente la historia estará situada 10 años después de El Corazón del Imperio y nos llevará a conocer mundos paralelos que no hemos visto antes.

Bueno, esto era todo. Gracias por tu amabilidad.

No, hombre, gracias a ti.

Aubrey Beardsley (1) 1872-1898, considerado como el ilustrador más representativo del Art Noueveau. Fue amigo de Oscar Wilde para quien realizó algunos de sus mejores trabajos. Sin embargo, el gran reconocimiento a nivel mundial le llegó gracias a una exposición dedicada a su figura en el Victoria and Albert Museum de Londres en 1966.

Entrevista a Alan Moore: La voz del fuego

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Esta entrevista la realicé por teléfono el 26 de septiembre de 2005 y está centrada en “La voz del fuego”, la primera novela de Alan Moore.

Para empezar la entrevista, hablemos del título de tu novela que es bastante sugerente: “La Voz del Fuego”. ¿Cuál es el significado del mismo?

Es una muy buena pregunta… Buceando entre la historia de Northampton me di cuenta de que había habido una gran número de fuegos en esta ciudad: tuvimos un gran incendio poco después del incendio de Londres en el siglo XVII; los conspiradores de la “complot de la pólvora” eran de esta ciudad, intentaron volar el parlamento y los castigaron a la hoguera; creo que las últimas brujas que acabaron la hoguera en Inglaterra, alrededor de 1705, fueron quemadas en esta ciudad; Alfie Rose quemó a una persona en los años 30 del siglo pasado cuando intentaba salir de una situación comprometida que incluía varios matrimonios paralelos y diversas deudas; básicamente, todo se reduce a que ha habido una serie de fuegos en la historia de la ciudad de cierta importancia.

Pensé que estos hechos, que estos fuegos, eran una especie de lenguaje, una historia que contar. Una historia sobre los fuegos que de verdad se habían dado en la ciudad, y una historia sobre los fuegos metafóricos, los fuegos espirituales, los fuegos de las emociones. Supongo que eso es lo que quería decir con el título, aunque estas cosas nunca son algo cerrado, si me vuelves a hacer esa pregunta dentro de cinco años tendrás una respuesta completamente distinta.

Tu novela transcurre por entero en Northampton, tu ciudad natal, ¿podrías describirla un poco para los lectores españoles?

En primer lugar, no es una city[1] porque Northampton eligió el bando equivocado en las luchas por el poder que aquí ocurrieron hace cientos de años. Northampton siempre ha estado un poco marginada, a pesar de que es la ciudad más extensa de Europa, creo. Hay pruebas de que había asentamientos por aquí en el Neolítico. Esta misma ciudad ha sido un lugar donde se han producido sucesos históricos importantes desde la Edad Media. Nadie sabe cómo cobró importancia pero durante el periodo sajón se convirtió en un centro social y político importante.

La ciudad es un caso raro en el sentido de que la historia parece habernos olvidado, ya que nadie parece haber oído hablar de ella. Como te decía antes, nos marginaron, no pudimos tener una universidad porque hubo varias revueltas en la ciudad, tampoco tenemos una catedral que es uno de los requisitos fundamentales para ser una city. Aun así durante un tiempo, al ser Nothampton el lugar más alejado del mar tierra adentro en este país, fue la capital de facto de Inglaterra, era la capital en todo menos el nombre. La mayoría de la gente de la corte del rey vivía aquí. Teníamos un castillo; de hecho, la obra de Shakespeare “El Rey Juan” comienza  en el castillo de Northampton, que es donde el rey Juan tenía realmente su castillo, estaba al final de la calle donde yo nací aunque hace tiempo que ya desapareció, y fue sustituido por la estación de tren. En ese mismo castillo Samuel Thomas Beckett fue condenado, se fundó el primer parlamento del mundo, el poll tax[2] se instituyó aquí (este impuesto fue lo que causó la peasant´s revolt[3] en 1381), se iniciaron dos o tres de las cruzadas contra los sarracenos… Éste es un lugar peculiar debido a toda esta historia que lleva a cuestas, resulta un poco extraño que todo esto pasara en una ciudad tan anónima.

Desde tiempo inmemorial, la ciudad ha sido conocida normalmente por su industria del zapato y por el ganado, el bovino fundamentalmente. En casi todas las grandes guerras le fue bien a Northampton porque aquí se hacían las botas para los soldados. En la guerra civil americana manufacturamos las botas para el bando equivocado, los confederados.

En los últimos años con Margaret Thatcher… Bueno, en realidad, en los últimos cincuenta años Northampton se ha transformado en una ciudad sin ninguna industria de verdad, en una ciudad de servicios como cualquier otra ciudad de Inglaterra, pero lo que la diferencia es que tiene esta historia oscura justo debajo de su superficie y no creo que jamás desaparezca este pasado que tiene detrás, es como si estuviera incrustada en los cimientos del presente. Ese pasado afecta nuestro presente. Y todo esto es Northampton. Está a 60 millas de Londres, en el centro de Inglaterra.

En el libro describes Northampton de una manera un tanto negativa, un amigo tuyo la describe como la meca del crimen.

Sí, David J. del grupo Balhaus.

¿Tan mala es esa ciudad?

No, no es tan mala. Yo no diría que la veo de una manera negativa. Miro la ciudad, y… está claro que sin ella no habría escrito “La Voz del Fuego”; mira, el libro que estoy escribiendo ahora está inspirado también por Northampton, por un área más pequeña de la ciudad. Aquí hay mucha violencia, creo que es una de las ciudades con más tasa de criminalidad por habitante; además. los crímenes violentos en Northampton, en general, no tienen motivación alguna, son normalmente de naturaleza psicótica. Hay algo extraño en ella, al menos tal y como yo lo veo. Hay unos cimientos emocionales [¡rinng!] Es la puerta, espera un momento…

Lo siento, era la hija pequeña de los vecinos que está celebrando una fiesta hoy y me ha traído un trozo de tarta.

¿En serio? 

Lo que te decía, Northampton es una ciudad oscura pero también tiene cosas como ésta, puede venir una niña encantadora a tu casa a regalarte un trozo de tarta [risas]. Hay una honestidad en el plano emocional en Northampton, ésa es la mejor forma en la que puedo describirlo.

No es la ciudad más bonita del mundo, la gente no es la más amable del mundo, pero hay una cierta seriedad flotando en el ambiente, por decirlo de algún modo, tengo la impresión de que esta ciudad se toma muy en serio la vida y la muerte. Se toma las cosas verdaderamente en serio. Y la gente aquí unas veces puede ser maravillosa, y otras veces… aterradora.

Me interesa tu concepto de la historia, en la novela en el último capítulo das una peculiar definición de qué es para ti la historia: “La historia como calor, como un fuego lento ante el cual el planeta llega ahora al punto de ebullición, nuestra cultura pasa del estado líquido al gaseoso entre la agitación caótica y violenta de la fase de transición.” Una visión de la historia de la humanidad como una progresión geométrica en la que la información se va acumulando y que se está acercando a su punto álgido. 

Sí, hum, la historia como un fuego… Aunque creo que debería haberlo formulado con más exactitud diciendo que la información es una especie de fuego. Es algo que creo que deberíamos empezar a tratar como si fuera una sustancia, una sustancia volátil y muy importante. Nosotros no podemos ver la información, sólo podemos ver los efectos de la misma. Podemos ver los edificios, la ropa que llevamos, la tecnología que utilizamos… pero todo eso tuvo su origen en la mente de alguien, y la mente no es sino un lugar donde se acumula información.

A medida que acumulamos años como cultura, vamos acumulando más y más información. Creo que esa información se duplica de manera exponencial, que se está acelerando la velocidad a la que la acumulamos. Es como cuando sube el nivel del agua, simplemente sustituye el agua por una sustancia que no podemos ver. Es una sustancia de gran importancia, ya que nuestras vidas consisten, en cierto modo u otro, en información. Los gobiernos manejan información, la tecnología progresa por la información… En cierta manera, la tecnología afecta la manera en la que vivimos, el porqué luchamos nuestras guerras depende de esa información…

Todas estas cosas son resultado de esta sustancia invisible: la información. La consecuencia inmediata de toda esta información que se va incrementando, es que la complejidad aumenta. A medida que el nivel de información sube, nuestras vidas se inundan cada vez más con información, por lo tanto, se hacen más complejas. Hay umbrales de complejidad donde las cosas se vuelven tan complejas que se convierten en lo que los matemáticos llaman fractales, o caos. Un estado en que las cosas se han convertido en algo tan complicado que es casi imposible distinguir eso del caos. Creo que ése puede ser un punto al que psicológicamente, sociológicamente estamos llegando en Occidente. Hemos llegado a este punto de ebullición, en el que el calor de la información, de la historia está transformando nuestra cultura. Creo que eso es algo evidente. Está transformando nuestra cultura en algo que es más gaseoso, quizás ésa sea la mejor analogía que se me ocurre, puede que  estemos llegando a… lo que llaman una fase de transición, en física creo que lo llaman así. Tal y como yo lo entiendo, estas fases ocurren cuando una cosa cambia de un estado a otro; por ejemplo: el momento en el que el hielo se convierte en agua es una fase de transición, el punto en el que el agua se convierte en vapor, el punto de ebullición, eso es una fase de transición. Es algo muy caótico, algo muy complejo, lo que sale al final de ese proceso no es lo mismo que había al principio. Si pertenecieras a una raza alienígena, te darías cuenta que con la mera observación del agua no podrías predecir que el vapor surge de ese líquido. Ya que son dos sustancias completamente distintas. Sospecho que a ese estado es al que nos aproximamos culturalmente hablando, algo que sucederá en un futuro no muy lejano. La sociedad y la gente que surja de ahí serán irreconocibles para nosotros a nivel social y cultural.

Todo esto de lo que hablas me recuerda a eso que algunos afirman de que, según el calendario Maya, en 2012 el mundo se acaba. Creo que en Promethea planteas el fin del mundo en una fecha similar.

No estoy muy puesto en el tema… Aunque creo que sí, que el calendario Maya se acaba en el 2012, pero… No sé qué información manejaban los Mayas para saber qué ocurre hoy en día mejor que nosotros o si simplemente decidieron dejar seguir haciendo más calendarios a partir de esa fecha.. Aunque supongo que hay muchas razones místicas para creer que el mundo está llegando a un cierto estado de revelación. De lo que estoy bastante seguro es de que el desarrollo tecnológico, la acumulación de información, traerá cambios.

Ahora que hablas de esto… Hay una especie de constante, de esquema que se repite en algunas de tus obras: estableces un mundo y sus habitantes; la historia avanza hasta alcanzar un clímax, una crisis; y después de eso, tenemos un mundo diferente al anterior, un mundo que no es mejor ni peor, sino distinto. Eso pasaba en Watchmen, Miracleman, Promethea,…

Es cierto. Creo que ésa es la naturaleza de la historia humana, o quizás debería decir del progreso humano. Hay una especie de naturaleza cíclica en la manera en que los Imperios, las civilizaciones se alzan y caen, ese mismo ciclo parece que se está acelerando ahora. Yo estoy interesado en esos momentos, en esos puntos de transición. Con Watchmen tienes un mundo que llega a un momento de transición, lo mismo pasa en Miracleman… ¡Y en From Hell! Ahí tienes el final de la época victoriana y el doloroso nacimiento del siglo XX. Creo que en esos tiempos de transición podemos conocernos mejor. Cuando estamos metidos en nuestra rutina no creo que actuemos como somos. Creo que cuando estamos en crisis, (no quiero referirme a algo negativo, hasta donde sé el origen de la palabra no tenía connotaciones negativas ni positivas, sino que hacía referencia a que las cosas llegaban a una fase de cambio) probablemente en esos tiempos en los que las cosas llegan a un punto de inflexión nos encontramos con los momentos más reveladores, aquéllos en los que podemos conocer mejor en qué consiste la condición humana. Creo que eso se puede aplicar a los tiempos en los que vivimos en la actualidad.

Volvamos a hablar de tu concepto de la historia de la realidad dentro del mismo capítulo, unas páginas más adelante escribes: “La historia, revisada y reinterpretada una y otra vez, si se examina se observa que se trata simplemente de otro tipo distinto de ficción; que se convierte en peligrosa si se toma como poseedora de una verdad innata más allá de su naturaleza. Al carecer de un territorio que no tenga un carácter subjetivo, sólo podemos vivir en el mapa. Todo lo que queda entonces se resume en saber en qué mapa elegimos vivir, si vivir dentro de los textos monótonos del mundo o si bien los reemplazamos con un lenguaje más poderoso de nuestra propia invención.” Hablas de la realidad como un mapa en el que nosotros elegimos vivir, creo que esta idea tiene una fuerte relación con tu concepto de qué es la magia.

Creo que sí. La magia es una manera de ver la realidad desde fuera. Una manera de criticar la realidad. Una de las ideas que he extraído de la práctica de la magia es la de que realmente no vivimos en un territorio sino en un mapa. Todos nosotros nos relacionamos con el mundo de la misma manera, no lo hacemos de una manera directa sino a través de nuestros sentidos, segundo a segundo creamos el mundo en el lienzo de nuestra conciencia. Captamos fotones a través nuestras retinas, ondas sonoras a través nuestros oídos, impulsos nerviosos a través las yemas de los dedos, y, segundo a segundo, ordenamos esta información, construimos la realidad. Por lo tanto, nuestra conciencia no experimenta esta realidad directamente y, en consecuencia, todo lo que creamos tiene que ser un mapa, no una realidad. Ésa es nuestra percepción de la realidad, ése es nuestro mapa. Este esquema sirve también para las ideas en las que vivimos, para nuestras filosofías, para nuestros sistemas políticos y económicos. Esto no es la realidad, es un mapa que hemos dibujado nosotros mismos y en el que hemos elegido vivir.

En “La Voz del Fuego” una de las cosas que digo es que no podemos elegir entre vivir en el mapa o en la realidad, ya que no hay realidad sólo existe el mapa. La única posibilidad de elección que tenemos es la de escoger en qué mapa queremos vivir. La cuestión a plantear es si queremos vivir en el mapa que nos han dado de manera rutinaria nuestros líderes, nuestros gobiernos, o si queremos intentar una empresa más difícil: trazar un mapa de la realidad que sea exclusivamente nuestro, que sea tal y como vemos nosotros el mundo. Mi amigo el escritor Ian Sinclair tiene un nuevo libro que va a salir en poco tiempo titulado “The Edge of the Horizon” que gira en gran medida en torno a la figura del poeta John Clare, esta obra le ha llevado a dar muchas vueltas por el territorio de Northamponshire y, en cierto momento, concluyó que el territorio imaginario que yo había creado en Voice of the Fire junto a Paul Bunyan en “Pilgrim´s Progress” (que transcurre prácticamente en la misma zona geográfica que mi novela)  era más importante que el territorio real. Eso es algo con lo que estoy de acuerdo, pienso que estas visiones o fábulas, estas historias que creamos son una realidad mucho más verdadera y eterna que la realidad mundana y brutal en la que sobrevivimos: esa visión como de cámara de seguridad de la realidad de que esto es lo que hay, de que esto es todo lo que sucede, esto de considerar la realidad como una especie de película en blanco y negro… No, ésa es una visión deprimente y vacía de la realidad. La realidad es mucho más compleja y rica, o al menos la mía lo es. Creo que todos deberíamos tener el derecho a insistir en intentar crear nuestro propio mapa de la realidad.

Sería la libertad definitiva y total, poder elegir la realidad en la que vives… Hasta cierto punto, claro.

Eso es, hasta cierto punto. Hay realidades que no son viables, no puedes decidir si vas a vivir en Narnia, o en la Tierra Media… Vas a tener que aceptar la realidad física en la que todo el mundo está atrapado, pero depende de ti cómo la interpretas, depende de  ti qué significado das a las cosas. Por ejemplo, puedes vivir en una zona normal y pasarte toda la vida recorriendo las mismas calles con la mirada clavada en el suelo, pensando en el seguro del coche, en el trabajo, en problemas amorosos,… Y esa calle será un sitio sin significado para ti, será sólo cemento y hormigón. Creo que si vivimos en lugares sin ningún significado, empezamos a pensar en nosotros como seres sin ningún sentido. Si vivimos en sitios fabulosos llenos de significado, si vivimos en lugares llenos de información, entonces nosotros nos sentiremos fabulosos y llenos de significado. Una de las cosas que hacía en From Hell y que he hecho en gran parte de mi obra, era coger un cierto lugar físico e intentar desentrañar que hay de importante allí, que es lo que le da sentido… Una vez que investigas en serio descubres, a menudo, algo sobre el lugar en el que vives, algo maravilloso, algo mítico y te das cuenta de que caminas a través de un paisaje legendario, en vez de estar caminando por otro sitio deprimente del mundo moderno. Creo que si damos significado al mundo que nos rodea, y ésta es una tarea que sólo nosotros podemos hacer, el mundo tendrá más sentido y nosotros tendremos más sentido.

Cambiando un poco de tercio, háblanos de cómo utilizas el lenguaje a lo largo de toda la novela. Hay mucha experimentación. En el capítulo primero rompes todas las normas básicas del lenguaje e introduces al lector en la mente de un ser humano primitivo. Algo un poco arriesgado para ser el primer capítulo de tu primera novela…

A día de hoy aún no estoy muy seguro de por qué hice eso. O sea, hace poco alguien me preguntó que por qué había hecho el primer capítulo de primera novela prácticamente ilegible [risas]. La única respuesta que se me ocurrió en ese momento fue “para mantener a la escoria alejada” [risas]. Creo que lo quería hacer era dejar claro desde el principio cuáles eran mis intenciones. No tenía intención de escribir una novela de fantasía, o una novela de género, ni limitarme a un estilo en particular. Quería hacer algo provocador.

Creo que, probablemente, hice muchas cosas que sentía que tenía que hacer en mi primera novela. Además, pienso que después de hacer ese capítulo, del que estoy muy orgulloso, ya no tengo necesidad de ser tan rompedor, simplemente señalé en ese momento que ése era el territorio de la lengua y de la escritura que quería explorar. Creo que en mi segundo libro estoy más relajado, lo estoy escribiendo en inglés de verdad [risas].

¿Crees que la forma de escribir o hablar afecta a la forma de pensar del lector, que el lenguaje es una especie de software del cerebro?

Bueno, creo que si te paras a pensarlo toda nuestra conciencia depende del lenguaje. Creo que tal y como se señala en los estudios sobre la materia en estos momentos, el lenguaje precede a la conciencia, tenemos que tener la palabra para una cosa para poder tener el concepto de la misma. Suena al revés de lo que dicta la intuición, pero parece que así es. De modo que, en cierto sentido, si cambias el lenguaje, cambias la conciencia.

Aquí el periódico más popular es The Sun de Rupert Murdoch. Que creo que en él se maneja un vocabulario de 10.000 palabras. Hasta cierto punto eso programa la realidad de sus lectores. No es posible hablar de algo en profundidad con sólo 10.000 palabras. Esto es prensa de la mala, que exige poco, que hace que la realidad se idiotice. El lenguaje que recibe la gente, el espectador, proviene en gran parte de los medios de comunicación, del entretenimiento, de los periódicos… Es como en 1984 de George Orwell, donde uno de los métodos de control es limitar el lenguaje que se permite utilizar a la gente: se trata de la neolengua, una nueva lengua en la que se intenta limitar la cantidad de adjetivos, de sustantivos, y de verbos, para que queden sólo los que le son de utilidad al estado. Esto es algo muy cierto, y también funciona en el sentido contrario. Si estás inmerso en un lenguaje rico, tu conciencia será rica.

Una de las ideas recurrentes en tu obra es tu peculiar concepción del tiempo. En “La Voz del Fuego” llegas a saltar de época varias veces en la misma página. Sin que haya una separación ni siquiera sobre el papel a través de párrafos. Es como si intentarás transmitir  la sensación de que todo es un único instante, no una sucesión de momentos distintos.

En el libro que estoy escribiendo esto se ve aún más claro, esta concepción de tiempo queda aún más diáfana. Tal y como yo lo entiendo vivimos en un universo de cuatro dimensiones. Se trata de cuatro dimensiones espaciales: tres de ellas son las que percibimos normalmente, la cuarta es también una dimensión espacial pero nosotros la percibimos como el paso del tiempo. Eso supone que la eternidad es una especie de hiperinstante, en el que cada instante del tiempo (desde el comienzo de éste hasta el final) está incluido, incrustado en este enorme globo que es el tiempo y que está ahí para siempre. Todo el tiempo está ahí dentro. Ésa es la premisa básica y a mí me parece que es cierta. Cuesta un poco hacerse a la idea, son conceptos que plantearon los matemáticos de finales del XIX y primeros del XX, una época en la que los científicos se mezclaban con los espiritistas y trabajaban codo a codo, además es posible que la idea de la cuarta dimensión pudiera explicar algunos fenómenos  que se dan en ambos campos.

Incluso en Watchmen hay algo de esto mismo, creo que es en el capítulo quinto donde vemos cómo percibe el tiempo el Dr. Manhattan.

Sí, también estaba esa idea en algunas de mis primeras obras como Future Shocks, la idea de que el tiempo es algo sólido, de que todos los momentos suceden a la vez.

Hablas de un solo instante, ¿pero también hablas de una sola identidad? Por ejemplo, en el capitulo sexto de La Voz del Fuego  “Los santos de noviembre” la conciencia de la monja Alfgiva se ve inmersa en ciertos momentos dentro de la identidad del santo Ragener.

Hum, no sé si me refiero a que todos los seres humanos son el mismo, aunque también  podría ser que sólo hubiera un alma. Si es cierto que toda la vida es una sola entidad, entonces el ADN…  El ADN es una especie de organismo que se replica a sí mismo y tal como y yo lo veo podría ser perfectamente consciente. Es difícil saber cómo podríamos comprobarlo, ya que esto va en contra de las teorías Darwinistas de la evolución tradicionales, en las que la información sólo viaja en un sentido: del ADN al organismo. De este modo, el ADN no recibe ninguna respuesta, ningún mensaje del organismo, aunque creo que puede que esto no sea así, puede que el ADN sea consciente. Hay ciertas conclusiones interesantes en algunos trabajos científicos que he leído que sugieren que donde realmente almacenamos nuestros recuerdos es en el ADN basura,  porque no hay otro lugar donde almacenarlo, ya no hay estructuras físicas en el cerebro, ni ninguna estructura neuronal que dure más de dos o tres semanas, y aun así todos tenemos recuerdos de nuestra infancia. ¿Dónde los almacenamos? Puede que estemos escribiendo nuestros recuerdos en el ADN basura. Lo cierto es que saber qué es en realidad el ADN sigue siendo un debate abierto.

En lo que respecta a la identidad personal, creo que la mayoría de nosotros estamos fosilizados o petrificados en nuestras identidades, una identidades que son estándar, que no se nos ajustan, que vienen determinadas por la sociedad en la que vivimos. Nos meten a la fuerza dentro de una identidad, lo que probablemente beneficia a los que quieren una sociedad muy ordenada aunque no sé si esto beneficia demasiado al individuo. Creo que deberíamos enfocar la idea de identidad de otra manera, como si fuera algo más flexible de lo que concebimos ahora.

A lo largo de la novela hay elementos que se repiten en todos los capítulos, en las diversas épocas en las que transcurre la narración. Por poner un símil, sería como las melodías en una sinfonía: las llamas, iglesias, cabezas y perros… Se repiten constantemente, ¿por qué?

Eso surgió del propio texto. Todas las historias de la novela se basan en algo que sucedió históricamente. Obviamente, cuando vas atrás en el tiempo, hasta los romanos, las evidencias históricas son pocas. Se sabe que hubo fortalezas romanas en el área de Northampton en la época del Imperio Romano, pero no se sabe si en algún momento Roma envió a un inspector de la hacienda romana a comprobar si circulaban monedas falsas por allí, pero sí sé que los romanos se tomaban muy en serio el delito de falsificación de moneda y que es bastante probable que hubieran enviado a alguien a controlar ese tema. En resumen, que para construir la novela me baso en hechos históricos o semi-históricos. Parece ser que los fuegos, las cabezas, los perros… eran algo que salía por sí solo de las propias historias. Algunas cosas me las inventé sin saber por qué me las inventaba; por ejemplo, la pierna de la madre que sobresale de la tumba en el primer episodio lo escribí porque pensaba que era una imagen extraña, sin embargo cuando seguí adelante con la novela me di cuenta de que en el episodio que transcurre en la época de las cruzadas está protagonizado por Simon de Senlis que era cojo, John Clare que es el personaje central de un episodio posterior volvió cojeando desde el manicomio situado en Esssex hasta Northamptonshire, etc… Vi que salían un montón de piernas cortadas o con heridas. Son cosas que surgieron escribiendo el texto: las cabezas cortadas, los pies, los perros…

El capítulo final me preocupaba mucho porque si no funcionaba la novela quedaría como una colección de historias cortas sin conexión entre sí, así que decidí hacer algo un poco suicida: el último episodio iba a tratar de mí mientras escribía ese capítulo y sobre cosas que pasaban de verdad, además debía transcurrir en noviembre que es el periodo de tiempo en el que la mayoría de las historias de la novela ocurren. Si no hubiera sido capaz de escribir este último capítulo en el que recopilaba todas las ideas y conceptos desarrollados a lo largo de la novela, creo que habría tenido que tirar a la papelera todo el libro, se hubiera quedado únicamente en una colección de historias cortas.

Ahora que lo pienso, por aquel entonces tuvimos la primera decapitación en la zona de Northampton en mis cincuenta años de existencia, estaban hablando en la TV de ese caso ese mismo Noviembre, hecho que menciono en el capítulo final; la verdad es que no recuerdo otra cabeza cortada en todo esta zona geográfica a lo largo de mi vida. Todo ese tipo de cosas surgieron de la misma novela o se me presentaron en la vida real. A veces, tienes la sensación de que todo es un texto, un mapa y, a veces, escribir puede ser una experiencia realmente siniestra. A veces escribes sobre cosas que parecen hacerse realidad. Es como si las hubieras hecho existir al escribirlas. Algunas veces esto puede ser un poco desconcertante. Aunque puede tratarse de una ilusión psicótica por mi parte [risas]. Pero conozco a muchos escritores que te podrían hablar de las extrañas e increíbles coincidencias que suceden al escribir.

¿Me estás diciendo que lo que escribes puede afectar a la realidad? 

Bueno, a veces tienes la impresión de que la realidad es un texto escrito, a veces los hechos… Si eres un autor te das cuenta de que eso que ha pasado es un recurso narrativo propio de un escritor, que hay una ironía ahí que parece demasiado perfecta como para que pase por casualidad. Bueno, puede que sea que yo lo percibo así pero, a veces, las fronteras entre la ficción y la realidad se difuminan mucho. Recientemente, he estado leyendo sobre Arthur Machen, el fabuloso escritor inglés que, en un momento de su vida cuando perdió a su primera mujer, tuvo esta extraña experiencia de la que habla en su autobiografía en la que cuenta cómo se encontró en la calle con los personajes de su novela “Los Tres Impostores”. Ese tipo de cosas pasan.

Dicen que hay una casa encantada en Connecticut, en la que una figura oscura vestida con un sombrero de ala ancha y envuelta en una capa vaga de habitación en habitación, la gente de la localidad dice que se trata de un soldado confederado que fue ahorcado allí. Aunque, en realidad, esa casa no fue construida en tiempos de la confederación, y tampoco se ahorcó a nadie allí. Lo único destacable de esa casa es que fue el lugar en el que Walter. B. Gibson, que era ilusionista y escritor de novelas pulp, se pasó años y años escribiendo las hazañas de La Sombra. La Sombra llevaba como atuendo una larga capa negra y un sombrero de ala ancha. Después de que Gibson abandonara la casa, la gente empezó a ver a este personaje de ficción andando de una habitación a otra.

La ficción es algo extraño; tal y como yo lo veo la de escritor es la profesión con la que tienes más probabilidades de volverte loco [risas]. Hay un gran número de casos de inestabilidad mental entre la gente de la profesión, lo que en casos extremos puede llevar a graves problemas. Creo que esto sucede porque trabajamos en esta tierra fronteriza tan peculiar entre lo que es real y lo que no lo es. O de lo que es real en un sentido diferente.

Ahora que mencionas lo de la Sombra, creo que te encontraste una vez con una de tus creaciones en un pub, con John Constantine. 

Bueno, no fue en un pub sino en un bar de sándwiches en Westmisnter. No llegamos a hablar. Yo estaba sentado comiéndome un sándwich y entró un tipo que era clavadito al John Constantine de La Cosa del Pantano. Pensé, “menuda coincidencia, ese tipo es clavado a John Constantine.” De repente, el hombre se gira, me sonríe, me guiña un ojo, asiente con la cabeza, y sigue andando en dirección a la barra. Fue un momento escalofriante, dejé el café, salí a toda prisa de allí y no me paré a comprobar si era quien yo creía que era porque no quería saberlo. Creo que otros autores que han trabajado con el personaje tienen historias parecidas en las que cuentan que le han visto o que se han encontrado con él. A veces en sueños, no sé… La ficción es una cosa rara, no todos los personajes quieren quedarse en la página para siempre, a veces saltan al mundo real.

En el capítulo IX hay un párrafo que dice así: “El relámpago es el orgasmo de Dios que golpea en un fresno, donde su semilla crece, con la cabeza redondeada y el tallo delgado, entre las raíces. Una mujer o un hombre pueden introducir estos restos de orgasmo en la boca, y después tener la Visión, de esta manera pueden reunir todos sus pensamientos en un único fuego, para viajar en su humo hacia el cielo”. Las drogas son un elemento recurrente en tu obra, aparecen V en de Vendetta, La Cosa del Pantano… incluso en obras más ligeras como Tom Strong.

Es cierto. He consumido drogas psicodélicas desde que tenía quince años. Fumar hachís es algo tan natural para mí como respirar [risas]. Lo hago con toda normalidad, no es nada fuera de lo común. No me meto más drogas, aparte del té que suelo tomar, aunque ocasionalmente le doy a algo más psicodélico como las setas alucinógenas. Pero no me he metido algo así desde hace… más de un año o dos. Creo que he internalizado esos estados, no necesito ya de esas sustancias para llegar a esos estados de conciencia, no quiero decir que haya dejado todo eso atrás pero cuando empecé con la magia las drogas eran mi única herramienta para conectar con ese tipo de realidad. A día de hoy, he descubierto que el mero hecho de escribir es perfectamente adecuado, puedo alcanzar ese estado mental especial simplemente escribiendo, siempre que uno escriba sobre las cosas adecuadas. Por ejemplo, cuando empecé a explorar la cábala consumía setas alucinógenas, y eso me dio muy bueno resultados. Cuando escribía Promethea, muchas de las secuencias de la cábala surgieron tras ingerir esas setas, luego pasé a escribir acerca de lo que había experimentado. Pero algunos de los pasajes, aquéllos que se referían a las esferas más altas me bastó con el mero acto de escribir, el mero hecho de fantasear sobre esas cosas fue como una sesión de meditación, la información que recibía me parecía tan válida como la que extraía utilizando drogas psicodélicas.

Todas las culturas han utilizado drogas, pero nuestra sociedad actual es la primera en tener un serio problema con las drogas, y eso es porque no hay un espacio en nuestra cultura para tomar drogas fuera del ámbito del puro hedonismo. Sólo están para pasarlo bien, un par de horas o algo más… pero tradicionalmente no se han usado para eso. En las sociedades que aún utilizan las drogas de un modo tradicional, éstas son tratadas con el respeto que se merecen. Hay una tradición en estas culturas que explica las visiones y las percepciones que se tienen a través de un marco de referencia, un marco de creencias que se superpone a esas experiencias. En nuestra sociedad no tenemos ningún marco de referencia. Si se te aparecen de repente seres humanos con cabeza de animal y te hablan, el único marco de referencia que tienes es que te has vuelto loco [risas].

Si te fijas en la gente que muere en Occidente debido a las drogas, te darás cuenta de que la mayoría de esos fallecidos se habían vuelto locos. Puede que tuvieran las mismas visiones que un chamán o que un mago pero no tenían un marco en las que encuadrarlas. El mago y el chamán utilizan las drogas como herramientas para alterar su percepción de la realidad, es como si tuvieran una ventana a través de la que ven la realidad y cambiasen la posición de esa ventana o la hicieran mas grande y lo consiguen a través del poder de la voluntad y mediante el control establecido por un rito. Un esquizofrénico es una persona a la que le han reventado esa ventana, una persona que no tiene manera de controlar la información que entra desbordándole por esa ventana rota, puede ver cosas llenas de significado para un chamán o un mago pero para ellos no es más que una locura incoherente. Eso sucede porque no entienden ese lenguaje. Creo que una de las ramas del psicoanálisis dice que en el caso de la gente que oye voces se han conseguido resultados muy buenos al recomendar a la gente que escuche a las voces [risas]. De modo que llegan a dialogar con ellas, evidentemente si te dicen que mates no debes hacerlo, pero les puedes preguntar “Por qué crees que tengo que matar a la gente.” Conozco una historia acerca de una señora cuya vida se había visto arruinada por las voces, el doctor le dijo que permitiera a las voces hablar con ella media hora todas las noches, así que cuando se iba a la cama se sentaba en ella y decía, “Si tenéis algo que decirme, decídmelo ahora.” Y las voces se volvieron más educadas. Puede que, a veces, esas voces señalen los problemas que tienen esas personas en vida, que revelen problemas internos psicológicos que hay que tratar. Puede que tengamos que enfocar estos problemas de otra manera ya que no sabemos muy bien en qué consisten dichos problemas.

Según la ciencia la conciencia no existe, a pesar de las evidencias que nos aportan nuestros sentidos. Los científicos dicen que la conciencia es un accidente de la biología, que la biología es un accidente de la química, y la química es un accidente de la física. Como el concepto de mente plantea problemas a los científicos, porque no la entendemos y porque no es algo que se pueda demostrar mediante la repetición de experimentos en un laboratorio, no se pueden hacer afirmaciones empíricas sobre la mente. Por lo que nunca podrá haber una ciencia sobre ello. La psicología no se diferencia en nada del ocultismo. No será nunca una ciencia porque habla de cosas sobre las que no hay pruebas empíricas. Por lo tanto, si científicamente no aceptamos la existencia de la conciencia, ¿cómo podemos hablar de los procesos mentales que suceden en algo como la esquizofrenia? Creo que necesitamos un nuevo modelo para conocer la conciencia, para saber qué es y cómo funciona, es el campo de la ciencia que más se ha ampliado en los últimos años. Existen dos tendencias: aquéllos para los que la conciencia es una alucinación de la biología y que no existe realmente, que se trata simplemente de algo que imaginamos tener; y luego tenemos la otra corriente que es como algo más mística que considera a la conciencia como una energía presente en todo el universo, dicen que lo han demostrado, aunque, bueno, no lo sé… Lo único que sé es que deberíamos pensar en la conciencia de otra manera, de este modo cuando algo fuera mal con nuestra mente podríamos tener mejores remedios a nuestro alcance para afrontar esos problemas. Tenemos que utilizar un nuevo modelo en el que encuadrar a la conciencia.

La última e inevitable pregunta, ¿cuáles son tus proyectos para el futuro?

Ahora mismo casi he dejado el campo del cómic, hay alguna cosa que estoy acabando para Avatar, una pequeña historia de terror… mira, me pagaron un avance cuando necesitaba dinero para pagar impuestos así que ahora tengo que escribirla [risas]. Pero creo que saldrá una cosa interesante. También hay más cosas en cuanto a cómics… Lost Girls saldrá el año que viene, una obra en la que he invertido mucho tiempo y en la que me he dejado la piel. Aunque, la verdad, el único cómic que guionizaré tras esta historia Avatar es The League of Extraordinary Gentleman. Kevin [O´Neill] está acabando ahora mismo Black Dossier que es una novela gráfica de The League que saldrá el año que viene (creo que incluirá unos cuantos extras, como un single de vinilo con música de los años 50), luego hemos estado hablando de hacer un volumen III. The League es un cómic que puede durar para siempre y con el que probablemente siempre nos lo vamos a pasar bien, puesto que tienes todo el paisaje de ficción desde el principio de los tiempos al final de los mismos a tu disposición, no hay límites, y tampoco te vas a quedar sin ideas para crear historias.

Aparte de eso, a día de hoy, en lo que estoy totalmente volcado es en mi nueva novela titulada “Jerusalem.” No la estoy escribiendo para ninguna editorial, ni me han pagado ningún avance, sólo estoy disfrutando del mero hecho de escribirla. Es algo que siempre he querido escribir, y me parece que va a tener muchas páginas, unas ochocientas, trata sobre un área de Northampton más pequeña que “La Voz del Fuego”, “La voz del Fuego” era más cosmopolita y abarcaba un área más grande, esta nueva novela trata sobre las tres o cuatros manzanas en las que crecí. La parte de Northampton conocida como The Boroughs. La empecé como quien no quiere la cosa. Me senté y comencé a darle al teclado, y ya llevo 120 páginas más o menos, y la verdad es que estoy disfrutando mucho con ella. Combina muchas de las cosas de las que hemos estado hablando en esta entrevista. Es muy diferente a “La Voz del Fuego” aunque comparten paisaje y ciertos temas, pero es una obra mucho más “relajada”. “La Voz del Fuego” era mi primera novela y en cierto modo me estaba exhibiendo. Intentaba decir, “ya sé que me conocéis como guionista de cómics, pero soy capaz de hacer cosas de gran calidad literaria”. Esta nueva novela, está escrita en tercera persona, lo que es todo un cambio, en tiempo pasado, y es muy sencilla en cuanto a la forma, es fácil de entender, no hay capítulos como el primero de “La Voz del Fuego” pero está lleno de ideas. Debería publicarse dentro de un par de años.

Bueno, pues esto era todo, muchas gracias por concedernos tu tiempo para esta entrevista.

De nada.


[1] City: título conferido a una ciudad por la corona en Gran Bretaña, suele ser normalmente la sede del obispado.
[2] Un impuesto que se paga por persona con independencia de los ingresos que uno tenga. A menudo era necesario pagarlo para tener derecho a voto.
[3] Los altos impuestos como consecuencia de la Guerra con Francia y las medidas impopulares del gobierno llevaron a que se acumulara una gran tensión entre los siervos y los señores que acabó estallando en el verano de 1381 en el sudeste de Inglaterra, principalmente, tras la aprobación del  poll tax.